Nissan celebró el Día Mundial del Medio Ambiente poniendo de manifiesto su apuesta clara y firme por la sostenibilidad. Nissan cuenta en España con un parque de más de 10.600 vehículos eléctricos, que evitan anualmente la emisión de cerca de 18.500 toneladas de CO₂ a la atmósfera, equivalente a la absorción anual de un bosque de cerca de un millón de árboles.
Electrificación del parque móvil
La electrificación del parque automovilístico constituye una de las estrategias más efectivas para reducir de forma gradual las emisiones y mejorar la calidad del aire, especialmente mediante la sustitución de los vehículos más antiguos y contaminantes. Además, electrificar implica modernizar el parque y avanzar hacia una movilidad más segura, conectada y eficiente.
Nissan promueve una transición hacia la electrificación que sea realista e inclusiva, ajustada a las necesidades de los clientes. En este sentido, más del 80% de las ventas de turismos de Nissan en España en 2025 correspondieron a vehículos electrificados, con el objetivo de alcanzar el 85 % en el presente ejercicio.
En palabras de Christian Costaganna, CEO de Nissan en España: “España necesita acelerar la electrificación mediante incentivos simples y estables, como la reducción del IVA en el vehículo eléctrico y un Pacto de Estado que garantice continuidad a largo plazo”.
Más allá de la producción de vehículos cada vez más eficientes y con menores emisiones, Nissan también impulsa un ecosistema sostenible a través de la economía circular y una movilidad energéticamente inteligente. La compañía fomenta el uso de materiales sostenibles y el reciclaje de vehículos al final de su vida útil, al tiempo que integra recursos reutilizables en todas sus operaciones.
A nivel local, Nissan ya dispone de sistemas junto con partners como Endesa, Zunder o Beplanet para el uso de baterías provenientes de coches Nissan eléctricos al final de su vida útil, como el Nissan LEAF, dando una segunda vida a la energía y contribuyendo a un modelo más eficiente y resiliente.
Este enfoque ya se materializa en aplicaciones reales como el proyecto Second Life Batteries – Melilla, instalado en la central térmica de Endesa, que combina 48 baterías reutilizadas con 30 baterías nuevas para alcanzar una potencia total de 4 MW y una capacidad de almacenamiento de 1,7 MWh, capaz de aportar seguridad de suministro a los 90.000 habitantes de Melilla durante 15,30 minutos (ampliable según la demanda). Estas soluciones ayudan a evitar apagones, mejorar la fiabilidad de la red y asegurar la continuidad del servicio, al permitir almacenar energía cuando hay excedentes, en picos de generación renovable y liberarla cuando aumenta la demanda, contribuyendo a estabilizar el suministro.
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