La Agencia Europea del Medio Ambiente advierte de que el consumo de agua de centros de datos impulsados por IA podría elevarse hasta más de 1.060.000 millones de litros anuales. La huella hídrica de estos centros se asocia principalmente a la generación de electricidad que alimenta a la infraestructura, pero también comprende su refrigeración y la fabricación de semiconductores. Estos datos llegan en un momento en el que crecen las alertas sobre los riesgos derivados del uso de la IA, con empresas del sector reconociendo dificultades para controlar el uso indebido de sus propios modelos por parte de actores malintencionados.
Los expertos de la Universidad Europea pueden asesorar sobre el impacto medioambiental del consumo de agua de centros de datos y sus consecuencias o los límites de las empresas tecnológicas para detectar y frenar usos maliciosos de sus modelos de IA.