Gestamp continúa consolidando su estrategia de sostenibilidad como uno de los pilares clave de su modelo de negocio. La compañía celebra este año una década de compromiso y transparencia para visibilizar los avances en el cumplimiento de sus objetivos medioambientales, sociales y de gobernanza.
Desde que en 2014 publicara de forma voluntaria su primera memoria de sostenibilidad, un hito pionero en el sector, la compañía ha consolidado un modelo de negocio que pivota sobre la innovación, la competitividad y la sostenibilidad. La estrategia impulsada por Gestamp ha contribuido a generar valor para sus grupos de interés, al tiempo que se ha convertido en una ventaja competitiva que le ha permitido fortalecer su presencia en 24 países, afianzar su liderazgo sectorial y alcanzar una cifra de negocio que supera los 12.000 millones de euros.
En esta década Gestamp ha continuado contribuyendo a la descarbonización de la industria de automoción mediante el impulso de la eficiencia de sus procesos y desarrollando tecnologías innovadoras para disminuir sus emisiones, entre otros. En ese sentido, la compañía ha reducido un 41,8% sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de alcance 1 y 2 tomando como año base el 2018, y ya obtiene de fuentes renovables el 50% de su electricidad, un porcentaje que se ha comprometido a elevar al 62% en 2025.
En paralelo, Gestamp también ha promovido avances hacia una movilidad limpia y eficiente a través de su estrategia de economía circular, que fomenta la utilización de materias primas más sostenibles, el reciclaje de materiales y la colaboración con socios estratégicos para llevar a cabo iniciativas encaminadas a la descarbonización de la industria de la automoción. El modelo de gestión de la estrategia de economía circular de la compañía está certificado por Aenor, que ha concedido a Gestamp el certificado ‘Residuo Cero’ por su compromiso con un sistema que logra que la práctica totalidad de sus residuos sean reciclados y revalorizados.
Gestamp promueve el uso de la chatarra de alta calidad -generada en sus procesos de fabricación- como materia prima secundaria para producir aceros bajos en emisiones que luego la compañía puede volver a utilizar para producir componentes de automoción. Esta estrategia se desarrolla en colaboración con Gescrap, filial del Gestamp dedicada al reciclaje de materiales y a la gestión de residuos metálicos.
El impulso de este modelo de economía circular es especialmente relevante en el caso del acero o el aluminio, ya que estos generan más del 70% de las emisiones totales en la huella de Gestamp por su propio proceso original de producción.
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