La automatización, la inteligencia artificial y el uso intensivo del dato están redefiniendo la competitividad de las plantas de producción. Sin embargo, el avance tecnológico no puede entenderse sin una transformación paralela en la forma de liderar, formar y acompañar a los equipos. Esta fue una de las principales conclusiones de Advanced Factories 2026, ‘el evento líder en automatización, robótica y tecnologías 4.0 del sur de Europa’, que celebró su 10ª edición del 5 al 7 de mayo reuniendo a más de 34.000 profesionales del sector industrialen Fira de Barcelona.
En un contexto en el que las fábricas dejan de ser entornos estáticos para convertirse en organismos dinámicos donde personas, máquinas y datos conviven en equilibrio, líderes industriales coincidieron en que la tecnología ya no es el principal reto. La verdadera complejidad reside en integrar la automatización inteligente con el talento humano, la cultura corporativa y un propósito que permita a las organizaciones avanzar hacia modelos más eficientes, sostenibles y resilientes.
El liderazgo industrial se vuelve más transversal, humano y orientado al aprendizaje
La aceleración tecnológica está obligando a las empresas a revisar sus modelos de dirección y a evolucionar hacia liderazgos menos jerárquicos, más transversales y capaces de generar confianza en entornos de cambio constante. “Sin duda, el talento humano es lo que más marca la agenda. El cambio es que ahora es menos jerárquico, más transversal y a una velocidad que nunca habíamos tenido. Lo más importante es no perder a la gente”, afirmó Emanuel Pupello, Head of International Product Management de Volkswagen.
Por su parte, Jordi Casas, director de Operaciones de Ficosa, explicó que uno de los mayores retos es “redefinir roles, equipos, procesos y dinámicas para que todo funcione como una orquesta”. Asimismo, Javier Figueras, Industrial Automation Iberian VP de Schneider Electric, defendió que el nuevo liderazgo debe estar unido a la cultura corporativa y a la capacidad de dar espacios para que la organización se desarrolle. “Antes se basaba en los conocimientos; ahora el acceso a la información es vox populi. Necesitamos un liderazgo curioso, que dé feedback y permita que la organización se desarrolle”, aseguró.
En este proceso, la formación continua y el acompañamiento de los equipos se consolidan como palancas fundamentales para evitar la obsolescencia operativa. Diego Paulini, director de las factorías en Valladolid de Renault, compartió la experiencia de Renault University como una herramienta para democratizar el conocimiento dentro de la compañía, mientras que Emanuel Pupello destacó que el papel del líder se aproxima cada vez más al de un coach.
Los directivos también coincidieron en la necesidad de normalizar el error como parte del proceso de aprendizaje. “El error por experimentación no puede llevar a la penalización”, defendió Jordi Casas, que reclamó una mayor responsabilidad de las compañías en el impulso de programas de aprendizaje y formación. En este sentido, los expertos señalaron que la adaptación tecnológica no es solo una cuestión generacional, sino de actitud, confianza y capacidad para desaprender y volver a aprender.
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