En el mecanizado de precisión, garantizar que una pieza cumple exactamente sus especificaciones es tan importante como fabricarla, especialmente en sectores donde las tolerancias son estrictas y la trazabilidad resulta obligatoria, como el aeronáutico, el automotriz o el de defensa. En este contexto, DICOR-ISM, empresa familiar con más de 40 años de trayectoria en el sector del mecanizado, ha dado un paso natural en la evolución de su control de calidad. “A medida que hemos ido creciendo, incorporando tecnología y ampliando nuestra capacidad productiva, hemos visto necesario que nuestros procesos de control y verificación evolucionaran al mismo ritmo”, explica Toni Moya, gerente de DICOR-ISM.
Desde sus instalaciones de La Torre de Claramunt (Barcelona), la compañía desarrolla proyectos integrales que abarcan desde la ingeniería hasta la fabricación y el montaje final, apoyándose en sus departamentos de ingeniería, mecanizado, montaje y calderería. Su capacidad productiva es de cerca de 1.000 h a la semana en mecanizado en 5 ejes continuos y de régimen ininterrumpido en bancada de hasta 14 m. Con ello, aborda desde piezas y utillajes hasta grandes conjuntos mecánicos, cada vez más complejos y exigentes en tolerancias.
Cuando la fabricación avanza más rápido que la medición
Durante años, DICOR-ISM había garantizado la calidad de sus proyectos con equipos de medición portátiles y herramientas manuales de control dimensional; un método fiable, pero que condicionaba el tipo de piezas que la empresa podía verificar con garantías, justo cuando sus proyectos ganaban en complejidad y exigencia dimensional. El problema, sin embargo, no estaba en el mecanizado. A medida que la empresa crecía, incorporando tecnología, ampliando su capacidad productiva y asumiendo geometrías más exigentes, sus medios de verificación empezaban a quedarse por detrás de su capacidad de fabricación. Más que una limitación, DICOR-ISM lo entendió como una evolución natural de sus necesidades: si la producción daba un paso adelante, el control de calidad también. El objetivo era verificar geometrías complejas con precisión, repetibilidad y rapidez, y responder a exigencias cada vez más habituales entre sus clientes, como los informes de capacidad; todo ello, sin sacar la pieza de su proceso productivo.
Agility® S: metrología de 5 ejes junto al punto de fabricación
Para dar ese paso, DICOR-ISM apostó por la máquina tridimensional Agility® S, su primera incorporación de tecnología Renishaw, empresa especializada en sistemas de fabricación inteligente, medición y fabricación aditiva. Diseñada para trabajar en planta, cerca del punto de fabricación, la Agility S integra el sistema multisensor REVO® de 5 ejes, cuyo movimiento sincronizado (el cabezal ejecuta los desplazamientos rápidos mientras la máquina se mueve de forma suave y lineal) permite medir a alta velocidad sin renunciar a la precisión, además de facilitar el acceso a geometrías complejas y a zonas de la pieza antes difíciles de alcanzar.
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