Klubert + Schmidt, un destacado proveedor de componentes para fabricantes de vehículos comerciales, proporcionó recientemente un ejemplo perfecto sobre las extremadas exigencias que debe superar la robótica en la carga y descarga de máquinas-herramienta. Solo con la instalación de un robot Stäubli robusto y fiable se pudo automatizar uno de los tornos de la empresa para realizar una producción continua y fiable.
Klubert + Schmidt GmbH es un socio de desarrollo experto y un proveedor fiable de válvulas de escape y válvulas de recirculación de gases de escape. Esta empresa familiar produce válvulas de escape, también conocidas como frenos por regulador de escape o frenos de presión de retroceso, para prácticamente todos los principales fabricantes de vehículos comerciales.
La producción en la fábrica en Pottenstein (Alemania) se caracteriza por un alto grado de integración vertical y la búsqueda de la excelencia. Por supuesto, la fabricación de la válvula de regulación, un componente básico del freno de escape, se fabrica internamente con equipos de mecanizado innovadores. El punto clave aquí es que las válvulas de regulación se reciben en bruto y salen del torno especial completamente mecanizadas. Gerhard Steinhäußer, subdirector de producción en Klubert + Schmidt, explica el papel fundamental que desempeña la automatización en este proceso: “La producción se realiza de forma prácticamente ininterrumpida. Por lo tanto, es imprescindible que la automatización de estas máquinas sea una solución totalmente fiable. Si el robot se avería, es inevitable que la máquina completa deje de funcionar también”.
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