BBVA ha recibido el certificado de Hacia Residuo Cero de Aenor para su sede corporativa en Madrid, así como para el edificio de backoffice en Málaga. Esta certificación reconoce el esfuerzo de BBVA y su contribución al impulso de la economía circular, que prioriza la reutilización y el reciclaje, aprovechando los residuos como materia prima para nuevos procesos y evitando que su destino final sea el vertedero. La entidad financiera recibe esta certificación que ratifica su compromiso con la sostenibilidad, una de sus prioridades estratégicas.
“Esta certificación reconoce nuestra apuesta y compromiso con la sostenibilidad desde todos los ámbitos de impacto, incluida la gestión de nuestras sedes y oficinas en todo el mundo”, afirma Desirée Granda, responsable global de Inmuebles y Servicios en BBVA. La sostenibilidad es uno de los pilares transformadores para la entidad, que se aplica en las mejoras en los propios centros de trabajo, “desde un uso más eficiente de los recursos o una reducción de los consumos hasta la reincorporación de los recursos aprovechables de los residuos, es decir, una integración completa de la economía circular en toda nuestra cadena de valor”, añade.
“Los ciudadanos demandan a las organizaciones un alineamiento con los valores que verdaderamente les preocupan, y la sostenibilidad ambiental es sin duda uno de ellos. El certificado Aenor Hacia Residuo Cero contribuye a generar confianza, entre todos los stakeholders de la entidad bancaria, de que efectivamente BBVA sigue avanzando en su compromiso con la Economía Circular”, afirma Javier Mejía, director de marketing y desarrollo de negocio de Aenor.
Para la concesión de esta certificación, el equipo auditor de Aenor
ha valorado, entre otras cuestiones, que BBVA dispone de amplios medios para facilitar la segregación en origen de los residuos, así como la gestión que realiza para reutilizar productos (alimenticios o equipos informáticos) a través de donaciones.
Uno de los principales problemas que contribuyen a la aceleración del cambio climático es la generación de residuos por las prácticas de consumo lineal. BBVA contribuye en la transición hacia el consumo circular mediante estándares de construcción sostenible o con la implantación de sistemas de gestión ambiental certificados con la ISO 14001. Con el objetivo de reducir al mínimo los residuos que se derivan a vertederos, el banco implanta en sus instalaciones zonas diferenciadas y señalizadas que permiten realizar una correcta segregación desde el origen para un posterior correcto reciclado de los residuos.
El abandono o la gestión inadecuada de los residuos produce impactos notables en los medios receptores y puede provocar contaminación en el agua, en el suelo, en el aire, contribuir al cambio climático y afectar a los ecosistemas y a la salud humana. En cambio, cuando los residuos se gestionan de forma adecuada, se pueden convertir en recursos que contribuyan al ahorro de materias primas y energía, garantizando la sostenibilidad económica, con un efecto positivo sobre la conservación de los recursos naturales y los ecosistemas.
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