La fábrica de Renault en Sevilla mantiene un muy buen nivel producción y ha incrementado en un 23% su actividad en 2010, con 932.685 cajas de velocidades montadas.
El director de la Planta Gabriel González informó de una previsión de crecimiento de un 5% en 2011, dejando claro que se encuentra en la 'rampa de salida para afrontar nuevos retos'. Así, la factoría ha alcanzado un 'ritmo de crucero' en fabricación y alcanza las 5.300 cajas diarias --2.900 unidades del modelo J y 2.330 del TL4--, de las 5.600 unidades para las que tiene capacidad.
El principal incremento de la producción de la factoría sevillana se dirigirá a la exportación y a mercados de 'rápido crecimiento', como Asia, África o Sudamérica, con incrementos de hasta el 15%, frente al 'estancamiento o retroceso' europeo. La planta, que cuenta con una plantilla de 1.258 personas, produce el 30% de las cajas del grupo y destina a la exportación el 80%.
Con el horizonte 2014
En esta línea la productividad es un 'factor de mejora continua' en la planta de Sevilla y el planteamiento de su Director es ganar un 10% en 2011 y mantenerlo de forma sostenida en los siguientes años. Así, deja claro que la planta se tiene que preparar de cara a 2014, fecha en que 'los competidores asiáticos estarán listos para lanzarse en piñonería'.
En este sentido, Renault ha puesto en marcha una nueva herramienta de mejora e integración de la producción, desde el diseño, la ingeniería o la logística, donde se incluyen además los proveedores, para ahorrar costes.
En pos de la sostenibilidad
Renault ha apostado fuerte por movilidad sostenible, haciendo evolucionar los motores térmicos a través de la generación Energy, con soluciones como el downsizing, que conlleva el diseño de cajas de velocidades optimizadas que reducen las emisiones de CO2. Así, apunta a la caja de velocidades TL4 Champion CO2, fabricada en la planta de Sevilla, que obtiene valores de 125 gramos de CO2 por kilómetro recorrido, mejorando la nueva norma de emisiones Euro V, que fija las emisiones en 140 gramos de CO2 por kilómetro.
En este sentido, las previsiones del grupo apuntan a alcanzar una media de 130 gramos de CO2 por kilómetro en 2013 y reducirlos hasta los 100 gramos en 2010.
