Hasta hace algunos años, no era posible fabricar piezas moldeadas por inyección de alcohol poli vinílico (PVAL). Esto cambió, sin embargo, con las soluciones descubiertas por la empresa de moldeo austro-polaca Buzek Plastic, que desarrolló, durante un periodo de 10 años y en varios pasos evolutivos, una tecnología de producción en masa para hacer recipientes de detergentes de lavandería, de los cuales ahora está produciendo 1.300 millones unidades por año. La maquinaria y la tecnología de automatización fueron suministradas por Wittmann Battenfeld.
El alcohol poli vinílico (PVAL) es un material plástico poco conocido hasta ahora. Ofrece el atributo sobresaliente de la solubilidad en agua con alta resistencia simultánea a la mayoría de los productos químicos de contacto. Además, PVAL es un excelente agente formador de película con buenas propiedades de humectación. En consecuencia, las soluciones acuosas se procesan como ingredientes para pegamentos o adhesivos y para espesantes en aerosoles para el cabello o champús. También se usan como aditivos en el procesamiento de papel o como agentes de desmoldeo en la producción de piezas de material compuesto de fibras, que pueden ser enjuagadas posteriormente. En la producción de botellas de PET, PVAL se utiliza como una capa de barrera de CO2. También es muy común en la producción de films, por ejemplo para envasar bolsas destinadas a ser disueltas. A lo largo de su historia de casi un siglo, la fundición de alcohol polo vinílico casi nunca ha sido procesada por moldeo por inyección.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad







