La puesta en marcha del proyecto Zéfir sobre energía eólica marina en Cataluña, que supondrá una inversión de 143 millones de euros para crear una planta de pruebas internacional en este sector, supone el inicio de una nueva industria de construcción de aerogeneradores.
Este proyecto, promovido por el Instituto de Investigación en Energía de Catalunya (Irec), pretende convertirse en un referente en la investigación para la instalación de aerogeneradores en aguas profundas y parques eólicos alejados de la costa, lo que reduciría su impacto visual y serviría para aprovechar los vientos marinos más fuertes y regulares de alta mar.
Dos fases
En una primera fase, el proyecto podría tener aerogeneradores en funcionamiento de cara a 2012. De los 143 millones de inversión, el Govern calcula que el 76% lo financiarán los fabricantes de aerogeneradores, de bienes de equipo y las empresas promotoras, con el fin de sufragar la instalación y el coste de los ensayos. El resto de invertirá para construir las infraestructuras comunes necesarias. El objetivo de este proyecto es que, una vez la planta esté en funcionamiento, pueda financiarse con recursos propios procedentes de la venta de energía y de servicios prestados a terceros.
El Zéfir consta de dos fases, la primera de las cuales consistirá en la construcción, como máximo, de cuatro aerogeneradores anclados en el fondo del mar, a una distancia de 3,5 km de la costa y con una potencia de entre 10 y 20 MW. En una segunda fase, se instalarán ocho aerogeneradores flotantes, con una potencia máxima de 50 MW, y que estarán ubicados a unos 20 km de la costa.