Europa está acelerando su inversión en inteligencia artificial, con iniciativas como el despliegue de infraestructuras de IA, valorado en 1.760 millones de euros, orientadas a reforzar la soberanía tecnológica en la región.
Al mismo tiempo, la nueva Ley de IA de la UE (EU AI Act) introduce exigencias cada vez más estrictas en materia de clasificación de riesgos, gobierno y responsabilidad, con plazos de cumplimiento que se acercan para las organizaciones que desarrollan o utilizan sistemas de alto riesgo.
El reto es que, mientras la inversión y la regulación avanzan a gran velocidad, la seguridad no está evolucionando al mismo ritmo. La inteligencia artificial está redefiniendo el ciberriesgo y la seguridad empresarial, introduciendo nuevas superficies de ataque -desde modelos y datos, hasta agentes autónomos- que aún no están protegidas de manera adecuada.
En este contexto, muchas organizaciones están construyendo lo que ya se conoce como ‘AI factories’: entornos a gran escala donde se desarrollan y operan modelos de IA. Sin embargo, estos entornos amplían la exposición al riesgo y evidencian que los modelos de seguridad tradicionales ya no son suficientes. La seguridad debe reinventarse para la era de la IA, con un enfoque centrado en la prevención, especialmente ante ataques cada vez más sofisticados y automatizados impulsados por esta tecnología.
Nuevas capacidades para proteger los sistemas de IA y la infraestructura que los soporta
En este escenario, Check Point Software presenta sus nuevas capacidades para proteger tanto los sistemas de IA como la infraestructura que los soporta, ayudando a las organizaciones a avanzar en su adopción de la IA de forma segura, conforme a la regulación y a escala, con un enfoque integral que abarca desde la infraestructura hasta los modelos, las aplicaciones y los usuarios.
