En 2007, cuando el fabricante canadiense Laker Energy Products necesitaba mejorar la producción de un componente, contactó con Dormer. Se trataba de una garra, un pequeño dispositivo de bloqueo que forma parte de los tapones de blindaje Candu FC de la empresa. Se fabrica a partir de una aleación de acero inoxidable ultradura denominada 17-4 PH con una dureza de 37 HRC.
Había que taladrar agujeros con un ángulo de 13º y una tolerancia de ± 0,0254 mm. Las primeras brocas de Dormer producían una media de 255 piezas antes de perder su filo, tras lo cual había que cambiarlas o reacondicionarlas. Luego, Dormer suministró una nueva generación de brocas que mantenía la media de 255 piezas pero reducía los costes un 30%. Una vez instaladas, las nuevas brocas R567 CDX-Inox, de 10,3 mm de diámetro y que taladran agujeros pasantes de 20 mm de profundidad, trabajaron con el personal de Laker para perfeccionar su uso. La media de 255 pasó a 970, manteniendo el nivel exigido de tolerancia.
