Cuando se habla de empresas sostenibles, las grandes corporaciones del mundo son objeto de un gran número de análisis y debates debido a sus responsabilidades en materia de presentación de informes y transparencia. Sin embargo, el progreso y las iniciativas de las empresas medianas -el motor de la economía mundial- no han recibido demasiada atención hasta ahora. Grant Thornton aborda el tema en el informe “El camino hacia un futuro sostenible - Por qué el mundo necesita un middle-market sostenible”.
La sostenibilidad se ha convertido en un requisito imprescindible, en lugar de algo opcional, para las compañías del middle-market. Las empresas están motivadas por la competencia del mercado, las exigencias de los clientes y la presión de los inversores, y, de forma paralela, se ven obligadas a cumplir reglamentos y normas cada vez más estrictos. No obstante, para muchas empresas esto supone internarse en tierra ignota, y no disponen de una hoja de ruta o un plan de referencia que seguir.
El middle-market interviene en la cadena de suministro mundial como pieza esencial del ecosistema de empresas, puesto que conecta a empresas y sus clientes en todo el mundo y les presta servicio. A medida que el propio mercado logre ser más sostenible, las grandes corporaciones tendrán más fácil cumplir los requisitos de la cadena de suministro. Por otro lado, servirá de ejemplo y allanará el camino para que las empresas de menor tamaño hagan lo mismo. En definitiva, se convertirá en un pilar de la sostenibilidad en el ecosistema mundial. Para desempeñar plenamente este papel, el middle-market necesitará contar con las directrices, el apoyo y el entorno empresarial adecuados que permitan prosperar a sus empresas.
En el informe “El camino hacia un futuro sostenible - Por qué el mundo necesita un middle-market sostenible”, Grant Thornton se fija en la trayectoria que deben adoptar las empresas medianas, los factores que les motivan a tomar medidas, los principales obstáculos que tienen que superar y los ámbitos relacionados con la sostenibilidad en que se deben centrar como paso siguiente. Asimismo, con el objetivo de avanzar más fácilmente hacia la sostenibilidad, Grant Thornton formula cinco recomendaciones que son adecuadas tanto para las grandes corporaciones como para las empresas medianas.
Ya hay muchas de estas que se han puesto en marcha, pero en el camino hacia un futuro sostenible aún queda mucho por recorrer. Para disipar posibles dudas a la hora de dar el siguiente paso en su camino hacia la sostenibilidad, las empresas deben tener asesoramiento claro sobre lo que se encontrarán a continuación y cómo abordarlo.
“El mundo necesita un middle-market sostenible. Es indispensable para las economías, las sociedades y el planeta. Las empresas, los gobiernos y otras partes interesadas deben unir esfuerzos para garantizar que esta pieza esencial de la economía mundial tenga éxito en su cometido”, declara Trent Gazzaway, responsable Internacional, Capacidad y Calidad de las Líneas de Servicio Grant Thornton International.
Por qué ser más sostenible
La oportunidad comercial
Al middle-market le atrae la sostenibilidad por las oportunidades comerciales que presenta. Cada vez es más habitual que los consumidores busquen marcas con credenciales sólidas en este ámbito. Además, los inversores son cada vez más conscientes del valor a largo plazo que puede aportar. La sostenibilidad se ha convertido en algo más que una palabra de moda. Es una oportunidad comercial: “Se prima a las empresas que puedan presentar un buen historial de sostenibilidad”, declara Scott Wilson, responsable de ESG y Sostenibilidad de Grant Thornton Reino Unido.
Este sentimiento se refleja en el estudio International Business Report (IBR) de Grant Thornton, el informe que analiza las previsiones de los líderes del middle-market en todo el mundo. Este informe muestra que el factor más importante que anima a las empresas a centrarse en la sostenibilidad es la reputación de la marca. En 2020, el 58% de los consumidores de todas las generaciones se declararon dispuestos a gastar más en opciones sostenibles, y en 2022, casi el 90% de los consumidores de la generación X afirmaron estar dispuestos a gastar un 10% adicional o más en productos sostenibles.
Este cambio en las prioridades de los consumidores tiene un efecto dominó en el middle-market empresarial (B2B), ya que las empresas clientes empiezan a exigir medidas de sostenibilidad en toda su cadena de suministro, en parte debido a normativas como la de alcance.
Los factores más importantes que motivan a las empresas a centrarse en la sostenibilidad son:
- 19%: reputación de la marca.
- 14%: competencia en el mercado.
- 11%: acceso a la financiación.
- 9%: propósito de la empresa.
- 8%: requisitos de la cadena de suministro o de los clientes.
El entorno normativo
El panorama normativo actual en materia de sostenibilidad es complejo y, en algunos mercados, puede ser estricto. Se prevé que el alcance de las normativas aumente a lo largo de este año y en años posteriores, a medida que vayan surgiendo nuevas leyes en todo el mundo que obliguen a actuar con una mayor transparencia y divulgar los resultados ambientales, sociales y de gobernanza de las empresas. Ejemplos de lo anterior son la Directiva de la UE sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD) y las normas de la SEC sobre divulgación climática.
A pesar de esta situación, menos del 7% de las empresas medianas del estudio citan las normativas jurisdiccionales o sectoriales como el principal factor que impulsa la atención que prestan a las iniciativas de sostenibilidad. La normativa sobre sostenibilidad avanza a ritmos diferentes en todo el mundo, lo que provoca que algunas empresas medianas tengan dificultades a la hora de entender todo lo que ocurre en este sentido. En consecuencia, a menudo se muestran reacias a tomar medidas relacionadas con el cumplimiento hasta que es realmente necesario. De todos modos, independientemente de si las empresas medianas están dispuestas a admitirlo o no, la normativa es un factor cada vez más decisivo en favor de la sostenibilidad. Es posible que el principal atractivo de las empresas sean las oportunidades comerciales, pero es el entorno normativo el que las obliga a actuar.
“Cerca del 80% de nuestra actividad con los clientes en este momento consiste en ayudarles a cumplir sus requisitos normativos y de presentación de informes”, afirma Scott Wilson.
Dificultades
Con el viento en contra
Dada la importancia del middle-market para la sostenibilidad mundial, es fundamental comprender los obstáculos que afronta en este ámbito. A escala mundial, las empresas del middle-market encuentran cuatro obstáculos que le impiden desarrollar con éxito iniciativas ESG; a saber:
- Coste (15%).
- Complejidad de los reglamentos y las normas (13%).
- Recursos necesarios (11%).
- Cantidad de reglamentos y normas (10%).
Los obstáculos en la implementación de iniciativas de sostenibilidad varían según la región. Las empresas medianas africanas señalan sistemáticamente que el coste es su principal obstáculo (23%). Es probable que esto se deba a que muchas empresas africanas del middle-market operan en economías en desarrollo con un acceso reducido al capital. Sin embargo, esto no demuestra necesariamente la tendencia de la región de apostar por la sostenibilidad, sino que más bien es un reflejo de la realidad comercial.
En cambio, las compañías del segmento mediano de Norteamérica citan la complejidad de la normativa como su principal obstáculo para aplicar medidas de sostenibilidad. Según el estudio IBR, el 57% de las empresas de Norteamérica prevén aumentar sus ingresos procedentes de mercados no nacionales, una proporción muy superior a la de otras regiones. Por ello, las empresas norteamericanas se ven obligadas a lidiar con una serie de regímenes normativos diferentes, como consecuencia de trabajar con cadenas de suministro y clientes internacionales.
En el estudio, Grant Thornton quiso profundizar en lo que preocupa a las empresas medianas en relación con el cumplimiento de la normativa de ESG y sostenibilidad. Como resultado, destacaron cuatro cuestiones:
- 53%: los recursos necesarios para cumplir las normas en términos de personal y tiempo.
- 52%: la velocidad a la que cambian los requisitos.
- 49%: la inversión de capital.
- 45%: comprender los requisitos en las diferentes jurisdicciones.
“Comprender los requisitos normativos no es algo que la mayoría de las empresas hagan en su día a día. Cumplir los requisitos de sostenibilidad supone una obligación adicional importante”, comenta Catherine Duggan, responsable de Sostenibilidad en Asesoramiento y Consultoría de Grant Thornton Irlanda.
La preocupación varía según los sectores. En los servicios financieros, las empresas son más propensas a citar los recursos como un problema, incluido el 72% de las del sector bancario. Las de sanidad (53%) y construcción (60%) son las más propensas a mostrar su preocupación por el ritmo al que cambian los requisitos. El panorama de la regulación de la sostenibilidad evoluciona rápidamente en todo el mundo, y la responsabilidad legal por la divulgación de información ESG también va en aumento. Esta carga normativa repercute en los costes de las empresas. De hecho, afecta de forma desproporcionada a las compañías medianas, que a menudo son de un tamaño suficientemente grande como para entrar en el ámbito de aplicación, pero cuentan con menos recursos para cumplir las exigencias.
Trazar un rumbo
A partir de la investigación de Grant Thornton y de los datos obtenidos del estudio IBR, la consultora ha propuesto un modelo de “ciclo de sostenibilidad” que describe las fases que atravesarán la mayoría de las empresas medianas en su camino hacia la sostenibilidad. El ciclo consta de cuatro fases, cada una de las cuales abarca distintas medidas en materia de sostenibilidad:
- Estrategia: estrategia de sostenibilidad; objetivos de sostenibilidad (por ejemplo, cero emisiones netas), y posicionamiento de marca.
- Registro: evaluación y recopilación de datos, y presupuesto de gobernanza.
- Presentación de informes: informes sobre sostenibilidad.
- Implementación: política y programas.
Los datos también permiten determinar que el ciclo es continuo e iterativo
La mayor parte del middle-market ha dado los primeros pasos hacia la sostenibilidad. En todo el mundo, el 92% de las empresas medianas han puesto en marcha al menos una medida en los últimos 12 meses, y el 62%, tres o más.
Pero aún queda camino por recorrer: el 39% de las empresas medianas han establecido objetivos de sostenibilidad, lo que, en comparación con las grandes empresas, es una proporción baja.
Estas son las tres principales medidas adoptadas:
- 51%: estrategia de sostenibilidad.
- 47%: evaluación y recopilación de datos.
- 40%: informes de sostenibilidad.
El análisis de Grant Thornton muestra que las empresas medianas optan por combinar diferentes medidas en materia de sostenibilidad. Cada ciclo, a través de las fases, impulsa a los siguientes y, a medida que pasa el tiempo, se va creando una trayectoria compleja e interconectada. De esto se desprende que es útil plantearse el recorrido del middle-market hacia la sostenibilidad como un continuo.
“El punto de partida de las empresas suele ser una consecuencia de lo que las ha llevado a invertir en sostenibilidad en primer lugar. Por ejemplo, a menudo, quienes responden a la normativa o a las solicitudes de los clientes en cuanto a la divulgación de información empiezan con la recopilación de datos o la elaboración de informes. Es importante entender el punto en el que se encuentran los clientes: aunque no todos los clientes llegarán a ser líderes en sostenibilidad, la gran mayoría están comprometidos a operar de manera responsable y quieren satisfacer las expectativas externas con una inversión eficiente y adecuada”, señala Marjorie Whittaker, directora general, ESG y Sostenibilidad, Servicios de Auditoría y Seguros de Grant Thornton Estados Unidos.
El continuo de la sostenibilidad
Según lo que ha observado Grant Thornton, la complejidad de los reglamentos y las normas de sostenibilidad con los que cumple una organización es el mejor indicador para determinar en qué punto del recorrido hacia la sostenibilidad se encuentra. Aquellas empresas que se encuentren al principio de su andadura tienen menos probabilidades de haber estado sujetas a algún tipo de regulación anteriormente y, por tanto, es probable que hayan emprendido menos medidas o atravesado menos fases de sostenibilidad y hayan invertido menos en iniciativas de sostenibilidad.
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