El evento ‘New In Valencia Top Tech Challenge’ defendió la idea de que Valencia tiene el potencial y la oportunidad de convertirse en un territorio europeo de referencia en innovación si impulsa ideas útiles y trabaja en ámbitos como la sostenibilidad, la economía circular, las smart cities, la electromovilidad y la microelectrónica vinculada a la Industria 4.0. “Todos estos desarrollos podrían hacerse desde aquí: esto no es futuro, es presente, y hay que tomar las riendas de ello”, afirmó el ponente principal, Eduardo Castelló (MIT Media Lab).
El evento, organizado por Atlas Tecnológico con el apoyo del Ayuntamiento de Valencia y Valencia Innovation Capital, reunió el 27 de noviembre en la Fundación Bancaja de Valencia a grandes ponentes valencianos, nacionales e internacionales para abordar el reto planteado en el Informe Draghi de “superar la trampa tecnológica media” y promover proyectos de innovación tecnológica de excelencia. Grandes compañías internacionales apoyaron el evento, como Siemens, Bosch, Iberdrola, Fersa o Global Omnium. Conversaron con empresas tecnológicas como FYLA, PhotonicSENS y MaxLinear.
En su ponencia, Eduardo Castelló, investigador del MIT Media Lab y profesor de la IE University, “provocó” al auditorio recordando que el futuro de la robótica no es una promesa lejana, sino un presente que se puede construir desde Valencia si se toman las riendas. Desde sus inicios en Japón con el profesor Ishiguro, hasta su paso por el MIT Media Lab, relató cómo sus investigaciones han explorado la telepresencia, los enjambres robóticos, la movilidad autónoma y la creación de “universos” tecnológicos que integran mundo físico y digital.
Eduardo Castelló mostró varios proyectos que cuestionan las fronteras de la autonomía de las máquinas: desde brazos robóticos que proyectan información digital para ampliar la experiencia física del estudio, hasta sistemas que incentivan comportamientos sostenibles con recompensas.
Su ejemplo más provocador fue GaKa-Chu, un robot industrial reconvertido en “artista emprendedor” capaz de financiar su propia actividad vendiendo sus obras y gestionando sus recursos durante seis meses. Estas investigaciones, señaló, no buscan confirmar el cliché del robot bueno o malo, sino abrir un debate más profundo: “¿Estamos creando tecnologías que nos permiten pensar mejor o que nos impiden hacerlo?”.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad
