El Decreto de Sostenibilidad Energética del Gobierno Vasco va a suponer una transformación total en la forma y el modo en que el sector público de la Comunidad Autónoma Vasca consume energía. Pretende reducir drásticamente su consumo, para lo cual liderará una reconversión energética en todos los edificios, instalaciones y flotas dependientes de sus diferentes Áreas y Departamentos. Inspirada en exigencias europeas, la norma va más allá de toda iniciativa desarrollada hasta la fecha en Euskadi y concreta, en un marco general, pionero y medible, objetivos de reducción del consumo de energía de hasta el 25% para 2025, ahorro que desde un punto de vista económico rondará los 200 millones de euros hasta 2025.
Euskadi depende en más de un 90% de recursos energéticos mayoritariamente fósiles. Esto tiene implicaciones en la balanza de pagos y en los recursos financieros que se destinan a abonar estas facturas energéticas, partidas que no pueden ser destinadas a otras actividades económicas y a la generación de empleo. Gracias a las políticas energéticas desarrolladas en Euskadi en los últimos 30 años, el sistema energético vasco está muy diversificado, tanto en el tipo de energías que utiliza como en lo que a vías de entrada y países de origen se refiere. Es una red mallada y con numerosas interconexiones que garantizan un suministro energético de calidad y competitivo.
En este contexto, el reto para la próxima década será alcanzar una mayor sostenibilidad energética, en lo que el sector público vasco va a ser pionero.
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