Mientras que el procesamiento de los salpicaderos delanteros y traseros para los automóviles de pasajeros solía involucrar mano de obra intensiva en una plataforma convencional, ahora una célula robótica ha demostrado que hay otras formas de hacer la misma tarea. Desde que entró en funcionamiento, la instalación en la que se fabrican los salpicaderos delanteros para reconocidos fabricantes de automóviles deportivos ha establecido nuevos estándares en el procesamiento de piezas de material compuesto.
El procesamiento robótico y el trabajo manual, en armonía
Un robot Stäubli de 6 ejes de la serie TX200 contribuye a alcanzar el nivel deseado de flexibilidad. Este versátil robot industrial es capaz de realizar las tareas de fresado, taladrado y rectificado sobre varias piezas exteriores. Con el robot Stäubli, las piezas de material compuesto pueden procesarse en un solo paso; a alta velocidad, bajo coste y con una alta precisión.
Pero el TX200 no solo es rápido y preciso; dado que trabaja en entornos polvorientos, el diseño encapsulado le otorga el mérito de una fiabilidad absoluta. Además, el robot de 6 ejes con un rango de 2,2 m es capaz de llevar a cabo el espectro completo de tareas.
La célula robótica está equipada con una estación de cambio automático de herramientas desde donde el TX200 recoge el efector final que requiere la tarea en cuestión. Las etapas individuales del proceso de fabricación del salpicadero frontal son el taladrado de agujeros, el fresado de las secciones recortadas y la preparación para pintado mediante la activación mecánica de la superficie. El robot realiza la compleja secuencia de tareas con gran precisión en solo unos minutos.
Más rápido, más flexible, más rentable
Una comparación con la forma tradicional de trabajar en la fabricación de modelos y moldes demuestra las ventajas de este avance tecnológico. Un simple vistazo a la configuración mecánica utilizada para la fabricación de salpicaderos delanteros en el pasado hace que la diferencia en el procesamiento robótico se perciba al instante. Un total de ocho herramientas eléctricas -desde la fresadora superior hasta el taladro eléctrico manual- se agrupan en torno a la plataforma elaborada. El operador tenía que realizar cada paso individual del proceso en secuencia, usando la herramienta o máquina relevantes.
La llegada del robot supone un paso significativo hacia la automatización. El plan es limitar la intervención manual al posprocesamiento en áreas relativamente inaccesibles. En Polytec, no siguen una política de automatización total a cualquier precio, sino que la introducen donde tenga sentido. Esta combinación de aporte manual y procesamiento robótico automático garantiza una excelente flexibilidad y productividad, creando una solución híbrida que combina con éxito rentabilidad y calidad.
La utilización del Stäubli TX200 acorta el tiempo dedicado exclusivamente al mecanizado en al menos un 30%, dependiendo de la variante del modelo.
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