El sector cerámico ha reducido un 24% las emisiones totales de CO2 en los últimos años gracias al empleo de las tecnologías más avanzadas en el proceso productivo, según la Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas (Hispalyt).
Con motivo del Día Mundial de la Eficiencia Energética, el 5 de marzo, Hispalyt ha querido dar a conocer el compromiso de sus asociados con las energías limpias, la modernización y optimización de procesos y el ahorro de energía y recursos naturales. Para ello, se ha impulsado la campaña “Cerámica ES sostenibilidad”, que cuenta con 10 fichas técnicas, un vídeo y una página web. Esta campaña incluye el “Decálogo de la sostenibilidad de los productos cerámicos”, cuyo tercer punto aborda el proceso de fabricación de los materiales cerámicos.
Reducir el impacto ambiental que genera la construcción, causante del 35% de las emisiones de CO2 a la atmósfera, es uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta la industria, y que tiene en el uso de materiales cerámicos uno de los medios para alcanzar este fin. En este sentido, el sector de la cerámica estructural avanza hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y apuesta por la Industria 4.0, caracterizada por el empleo de las tecnologías más avanzadas.
La industria cerámica, en línea con su compromiso medioambiental, ha reducido un 24% las emisiones totales de CO2 por tonelada de producto cocido con respecto a 1990, gracias a las mejoras de eficiencia energética en el proceso productivo y a la transición hacia combustibles más limpios, como el gas natural o la biomasa.
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