Ante la afectación de la crisis económica en España, el sector de la artesanía y la forja en hierro contempla nuevas alternativas para la expansión comercial de su producto exclusivo, abriendo su negocio a mercados emergentes. Así, la empresa guipuzcoana Artesanía Galfarsoro, S.A., con planta productiva en Álava, ha optado por potenciar la internacionalización de sus productos artesanales.
Con la ampliación de nuevas vías de negocio, uno de los poco obradores que todavía trabaja la decoración artesanal en el país espera conseguir lo que más le importa: mantener intacta la calidad de su producto. “Tras realizar un primer sondeo en Rusia durante 2012, estamos llegando a Moscú y a San Petesburgo junto a las cámaras de comercio y el Icex, para visitar y entrevistar clientes potenciales que han mostrado interés en nuestro producto”, explica Juan Ignacio Aramburuzabala, director financiero de Artesanía Galfarsoro, S.A.
Además, la artesana también ha descubierto potencial en algunos países del continente africano como Angola, a partir de la participación en eventos internacionales del sector, como la Feria Ferroforma 2011 y 2013.
Según Juan Ignacio Aramburuzabala, la internacionalización de su negocio se ha puesto en marcha tras contemplar la saturación del mercado doméstico español, que, a diferencia del de países emergentes como Rusia, no cuenta actualmente con una gran inversión en infraestructuras.
Hasta la fecha, la compañía dedicada a herrajes de decoración ha basado su exportación a países europeos como Holanda, Bélgica, Francia, Polonia y Alemania.
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