En 2020, Volkswagen volvió a invertir con fuerza en futuras tecnologías, gastando un total de 2.700 millones de euros durante un año marcado por el Covid-19. De esta forma, la marca está sentando las bases para el inicio exitoso de su estrategia ACCELERATE. Los primeros hitos se alcanzarán durante este año. Volkswagen anticipa un fuerte impulso de la movilidad eléctrica, con más de 450.000 vehículos eléctricos entregados a los clientes en 2021, más del doble que la cifra de 2020. La digitalización sigue avanzando de forma continua y Volkswagen llegará a los primeros clientes con su modelo de negocio 2.0 este verano: las pruebas con modelos de subscripción y funciones opcionales adicionales sobre demanda empezarán en seis ciudades alemanas. La marca también espera que esto genere millones de euros de ingresos a lo largo de los próximos años. Las ventas de vehículos online también empezarán en verano.
“Hemos gestionado con éxito la pandemia del coronavirus. Tras una primera mitad de año difícil, hemos contraatacado con una estricta disciplina de costes y buenos resultados de venta. Volkswagen anunció un beneficio operativo de 454 millones de euros antes de extraordinarios, por lo que ha conseguido mantener la rentabilidad incluso durante la crisis del año 2020. Por lo tanto, incluso a pesar de los tiempos excepcionalmente difíciles de la pandemia, hemos sido capaces de invertir de forma significativa en el futuro. Como consecuencia, hemos conservado la libertad que necesitábamos para seguir impulsando vigorosamente nuestra transformación, a pesar de todos los retos a los que nos hemos enfrentado. Esto nos permitirá seguir apretando el acelerador durante 2021 con nuestra estrategia ACCELERATE”, indicó Ralf Brandstätter, consejero delegado de la marca Volkswagen Turismos.
La disciplina de costes e inversiones amortigua el efecto de la pandemia del coronavirus
Para contrarrestar los efectos negativos de la pandemia del coronavirus, el año pasado Volkswagen implementó un gran número de medidas adicionales de reducción de costes. La compañía logró una reducción interanual de los costes fijos de cerca de 1.000 millones de euros. La estricta gestión de los costes surtió pleno efecto, particularmente en el tercer trimestre y, especialmente, en el cuarto. Con 1.400 millones de euros, el beneficio operativo durante el cuarto trimestre se situó significativamente por encima del nivel registrado durante el mismo período de 2019. Además, mediante el estricto alineamiento de la producción con la demanda de los clientes, fue posible reducir los inventarios netos en un 10% respecto al año anterior. En general, se consiguió un cash flow neto positivo, a pesar del impacto de la pandemia de Covid-19. La facturación alcanzó los 71.100 millones de euros (2019: 88.400 millones de euros), con 5,3 millones de vehículos entregados (2019: 6,3 millones). La compañía fue capaz de mantener, e incluso ampliar, su cuota de mercado en todas las principales regiones del mundo.
Las significativas inversiones para el futuro solo fueron posibles mediante una estricta gestión de costes. “En 2020, que fue un año excepcional, salvaguardar nuestra libertad financiera fue un factor de éxito crítico. Hemos escrutado cuidadosamente todos nuestros proyectos y hemos establecido una rigurosa lista de prioridades. El fuerte rendimiento de la segunda mitad del año demuestra que hemos implementado las medidas adecuadas”, dijo el director financiero de Volkswagen, Alexander Seitz.
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