Tanto la Directiva 2014/24/UE sobre contratación pública como la 2014/25/UE relativa a la contratación por entidades que operan en los sectores del agua, la energía, los transportes y los servicios postales establecen que cuando los poderes adjudicadores exijan que los operadores económicos proporcionen un informe de pruebas de un organismo de evaluación de la conformidad o un certificado expedido por un organismo de ese tipo dicho organismo debe estar acreditado conforme a lo establecido en el Reglamento (CE) nº 765/2008, que en España significa estar acreditado por Enac.
El documento explica de qué manera se aplica en España el referido Reglamento 765/2008 y en particular quién es y cómo actúa Enac; tiene un contenido eminentemente práctico. Asimismo, da directrices sobre cómo identificar un evaluador de la conformidad acreditado; cómo identificar si una actividad concreta se ha realizado de manera acreditada, y cómo hacer referencia a la acreditación de los evaluadores de la conformidad en los pliegos de condiciones.
Identificación del problema
Los Organismos de Evaluación y Control (en adelante, OEC) son empresas que ofrecen un servicio de carácter técnico consistente en evaluar que ciertos productos y servicios son conformes con determinados requisitos relacionados, generalmente con su calidad y con la seguridad, tanto de personas, como del medio ambiente. Ejemplos de este tipo de empresas son los Laboratorios de Ensayo, Laboratorios de Calibración, Entidades de Inspección, Entidades de Certificación y Verificadores.
Los requisitos cuyo cumplimiento evalúan los OEC pueden estar establecidos por ley y tener, por tanto, carácter reglamentario, o estar especificados en normas, especificaciones u otros documentos de carácter voluntario. Actividades tales como los ensayos de cualquier tipo (agua, atmosfera, alimentos, productos de construcción, ruido, etc.), la inspección de instalaciones o medioambiental o la certificación de sistemas de gestión (ISO 9001, ISO 14001, etc.) son algunos ejemplos.
En todos los casos, el objetivo de la evaluación de la conformidad es el de verificar características determinadas de antemano y definidas en las especificaciones internas, en las normas, en textos reglamentarios, etc. Y, en todos ellos, el valor de las actividades de evaluación de la conformidad depende en gran medida de la solvencia técnica de los organismos que las realizan y de la confianza que la Administración y el propio mercado tenga en dicha solvencia.
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