Al invertir en un sistema en continuo de acabado en masa de Rösler, una empresa de renombre internacional de corte y punzonado fue capaz de no solo aumentar su producción en torno al 15%, si no que, al mismo tiempo, también fue capaz de reducir sus costes finales.
La empresa Wolfgang Loch es especialista en la fabricación de herramientas, prototipos y piezas metálicas de precisión. Su programa de producción se compone de más de 1.500 piezas estampadas y conjuntos. Estas piezas se utilizan predominantemente en componentes de seguridad para automóviles, pero también se pueden encontrar en aparatos electrodomésticos y en dispositivos médicos. La empresa cuenta con tres plantas de fabricación en Idar-Oberstein (Alemania) y una en Brasil.
Capacidad, disponibilidad de los equipos y los costes de operación
Hasta hace unos pocos años, el acabado superficial en continuo de piezas industriales llamado 'sistemas de acabado en masa' estaba más o menos limitado al tratamiento de troqueles. Debido a las continuas mejoras técnicas de los equipos y abrasivos, hoy, numerosas piezas estampadas y finas piezas se someten a un proceso de acabado en masa en sistemas de alimentación en continuo para el redondeo de bordes y la eliminación de rebabas. Esta importante etapa de fabricación no solo mejora las características de montaje y manipulación de las piezas, sino que también contribuye de manera significativa a la fiabilidad mecánica y la seguridad general de los productos finales.
En el marco de un proyecto de expansión, en 2011, Wolfgang Loch también compró un nuevo sistema masivo de acabado Rösler.
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