Gestamp generó unos ingresos de 2.834 millones de euros en el primer trimestre de 2026, un 5% menos que en el mismo periodo del año anterior. La facturación de la compañía estuvo condicionada por el impacto de la evolución de las divisas en diferentes mercados en los que opera y por la contracción en los volúmenes de producción de vehículos ligeros a nivel mundial.
En concreto, la fabricación global de automóviles se redujo un 3,4% interanual entre enero y marzo de 2026, hasta 21,5 millones de unidades, con caídas en mercados clave como Europa Occidental, Estados Unidos y China, de acuerdo con los datos de S&P Global Mobility.
Durante el periodo, Gestamp continuó impulsando medidas de eficiencia, control de costes y mejora de la rentabilidad que le permitieron mantener el EBITDA en los 307 millones de euros (excluyendo el impacto del ‘Plan Phoenix’), en línea con el del primer trimestre de 2025. El margen sobre ventas se situó en el 10,8% a cierre del marzo, lo que supone un crecimiento de 50 puntos básicos en un año.
En la región de Norteamérica, prioritaria para la compañía, el margen de EBITDA alcanzó el 7,1%, frente al 6,4% del primer trimestre de 2025, gracias a las medidas impulsadas en el marco del ‘Plan Phoenix’, que persigue alinear la rentabilidad del negocio de este mercado con la de otros en los que está presente Gestamp. Solo en los dos últimos años el margen sobre ventas de la compañía en esta región (que incluye a Estados Unidos y México) ha crecido en 2,6 puntos porcentuales. La evolución del plan permite a Gestamp mantener su compromiso de situar la rentabilidad de Norteamérica en el doble dígito a finales del ejercicio.
La compañía obtuvo en el periodo un beneficio neto de 49 millones de euros, un 81% más que en el mismo trimestre del año anterior. Este resultado estuvo marcado por un impacto positivo puntual en materia de gastos financieros y por menores diferencias de cambio. Sin esos extraordinarios el resultado del periodo habría estado en línea con el del primer trimestre de 2025.
Francisco J. Riberas, presidente ejecutivo de Gestamp, ha asegurado que “pese al aumento del beneficio neto en el periodo, que es fruto del impacto de extraordinarios, la compañía ha seguido enfrentándose a un entorno complejo, marcado por una caída en la producción mundial de vehículos, presiones de costes e incertidumbres geopolíticas y regulatorias. En ese contexto, hemos continuado centrados en el impulso de medidas de eficiencia y flexibilidad para proteger la competitividad de Gestamp”.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad
