Los expertos coinciden en señalar que la impresión en 3D cambiará nuestras vidas. Actualmente, esta tecnología, también conocida como fabricación aditiva, es habitual en sectores industriales, sobre todo para la fabricación de pequeñas piezas, maquetas o prototipos. Pero su aplicación en sectores como la agricultura está dando sus primeros pasos.
El 28 de enero, representantes del sector primario vasco tuvieron la oportunidad de ver in situ cómo funcionan estas impresoras. Fue en el marco del foro de prospectiva rural Geroa gaur, organizado por Hazi Fundazioa, que pretende ser un punto de encuentro para estudiar y valorar con el sector distintos escenarios, bien sean tecnológicos, de tendencias o de contexto social, que en un futuro influirán de forma importante en su trabajo diario.
Elena Gutiérrez, directora de Desarrollo Rural y Litoral y Políticas Europeas del Gobierno Vasco, señaló durante la inauguración de la jornada que “estas nuevas tendencias vienen a renovar nuestro sector primario y el medio rural vasco. Es importante que conozcamos y sepamos valorar en qué grado nos van a afectar y qué provecho podemos sacar para mejorar tanto la competitividad del sector como la calidad de vida de las personas, clave fundamental del futuro de nuestro agro”. Elena Gutiérrez señaló que este tipo de iniciativas se enmarcan en la Estrategia Viva de Innovación y Cooperación de la Viceconsejería de Agricultura, Pesca y Política Alimentaria del Gobierno Vasco, coordinada a través del espacio Katilu “Broker de innovación”, instrumento para activar la innovación en cooperación en el sector agroalimentario y en el medio rural y litoral.
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