Según el Documento Cotec sobre oportunidades tecnológicas - Robótica y automatización, estas tecnologías generan unas sinergias muy grandes. Es más, ya se avanza por el camino de la integración de máquinas, informática, comunicaciones, sensores y algoritmos de control. España es uno de los países industrializados que más apuesta por este ámbito, a pesar de que se percibe cierto atraso en muchos aspectos. Las razones residen en la insuficiente inversión en I+D, la pequeña aportación empresarial a la innovación, la insuficiente capacitación de los centros tecnológicos, el conservadurismo de muchos sectores productivos, las escasez de incentivos y tradición para crear empresas de alta tecnología y la insuficiencia de ingenieros cualificados. Así, la solución se presenta basada en tres pilares: fomento de la cultura tecnológica, formación para la innovación y aumento de las subvenciones.
La robótica y la automatización están estrechamente ligadas entre sí y forman un área tecnológica indivisible y de la máxima actualidad, que destaca por unas tecnologías que aumentan drásticamente la productividad, abaratan los precios de los productos y mejoran la calidad y las condiciones de trabajo. Esta área se encuentra en la vanguardia de la innovación tecnológica, y es el motor productivo de muchos sectores económicos, tanto en nuestro país como en la mayoría de los países industrializados.
Las principales empresas fabricantes del sector invierten grandes cantidades de sus beneficios en el desarrollo tecnológico. Compañías líderes como ABB Automation, Kuka, Siemens, Rockwell Automation obtienen hasta el 30% de los beneficios de sus divisiones de automatización. El sector no solamente produce sistemas, equipos, hardware y software, sino también diseña e integra sistemas para soluciones llave en mano, y desarrolla numerosas aplicaciones de servicios, como el mantenimiento y la actualización.
La peculiaridad de ser un área horizontal, no dependiente de ningún sector productivo en concreto, hace que las sinergias que provoca la robotización sean muy grandes. Los desarrollos y planteamientos de automatización en una industria o sector pueden ser fácilmente trasladables a otros: informática, telemática, electrónica, mecánica, organización industrial… Uno de los retos para la presente década es la integración de las máquinas, la informática, las comunicaciones, los sensores y los algoritmos de control.
Tendencias actuales
La creciente necesidad de las industrias más importantes, sobre todo la del automóvil, de abaratar costes crea, dentro del modelo CIM (fabricación integrada por ordenador –computer integrated manufacturing–), metodologías de producción cada vez más óptimas. El concepto just in time permite reducir drásticamente el coste de los productos y materias inmovilizados en los almacenes. La comunicación y la sincronización entre el fabricante y el proveedor son clave para que el suministro se produzca justo en el momento requerido. Al igual que la logística para abaratar costes de transporte y almacenamiento.
Sin embargo, se plantea la necesidad de conjugar varios conceptos que, en la producción automatizada, son contrapuestos: lotes muy pequeños, calidad muy alta, gran flexibilidad y rápida respuesta a las nuevas demandas del mercado. El equilibrio entre estas cuatro características permite actuar con cierta garantía en el cada vez más competitivo mercado manufacturero, y da paso a la producción por encargo, basada en la satisfacción de las necesidades del cliente. La producción por encargo es posible, sobre todo, gracias a la introducción del concepto de fabricación inteligente y la incorporación de nuevas máquinas, conceptos y estructuras organizativas.
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