JD Lorenz ha cambiado muchas veces de actividad a lo largo de su vida: propietario de un estudio de piercing, body piercer profesional, marinero de cubierta, profesor de buceo, buceador, conductor de barco para un equipo de investigaciones de ingeniería oceánica, seguidor de música punk y rock, propietario de una compañía discográfica e inventor. Pero es con el diseño y la fabricación de joyas con lo que finalmente ha logrado tener gran éxito. Como presidente y CEO de Industrial Strength Body Jewelry, con sede en Carlsbad, en California (EEUU), confía en un amplio parque de tornos monohusillo CNC de Tornos para dar vida a sus diseños de joyería.
JD Lorenz fundó Industrial Strength Body Jewelry en 1991 como empresa con un solo empleado que operaba desde su propio dormitorio y se ha convertido en el mayor fabricante de joyería corporal de gran calidad a nivel mundial. En la actualidad, la firma ocupa unas instalaciones de 28.000 pies cuadrados (más de 2.600 m²), con un taller de maquinaria de 14.000 pies cuadrados (más de 1.300 m²).
“Primero me hice un piercing en la nariz en 1984, cuando tenía 14 años”, explica JD Lorenz, quien, a los 47 años, sigue conservando ese piercing, junto con una impresionante variedad de complejos tatuajes. “Ya tenía piercings en las orejas como seguidor de la escena punk y rock. Así que, de vez en cuando, les hacía piercings y tatuajes caseros a mis amigos”.
Los inicios
Con 18 años, JD Lorenz empezó a trabajar como ayudante en una empresa de investigaciones geofísicas que realizaba operaciones cartográficas submarinas.
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