La sostenibilidad ha pasado de ser un interés a una obligación para todas las empresas, incluidas aquellas relacionadas con el packaging. Sin embargo, este sector debe avanzar aún más para conseguir las metas marcadas por la UE y conseguir reducir el impacto del ser humano en el planeta.
Esta es la principal conclusión de la masterclass “Cómo garantizar la circularidad e inocuidad del envase alimentario”, organizada por IQS Executive Education el 13 de mayo y en la que Montse Castillo, coordinadora del máster en Packaging Management de IQS Executive Education y miembro del comité de sostenibilidad y envases de Aecoc, comentó las últimas tendencias en el sector y sus consecuencias para el medio ambiente.
Actualmente, cada ciudadano europeo genera alrededor de 175 kg de residuos y unos 280 kg de alimentos desperdiciados anualmente. Para paliar esta lacra, las instituciones llevan desde 2015 trabajando en la implementación de nuevas políticas de economía circular enfocadas a la revalorización, reafirmadas en el Pacto Verde Europeo de hace dos años.
“La presión regulatoria ha sido muy importante para avanzar, pero también lo ha sido la presión del mercado. El consumidor tiene cada vez más exigencias y las empresas tienen que ser consecuentes con sus acciones para no quedarse atrás”, añadió Montse Castillo.
España ya se ha sumado a las políticas europeas de economía circular, estableciendo el plan español de economía circular, transponiendo la última modificación de la directiva de envases y residuos de envase, con implicación clara sobre la tarifa punto verde de Ecoembes y con el nuevo Impuesto Especial sobre el Envase Plástico no Reutilizables, que entrará en vigor en julio.
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