Corría marzo de 1957 cuando Armando Mozota fundó, junto a dos socios, un taller que poco podía imaginar dónde habría de llegar. Con el impulso de su hijo y actual gerente de la empresa, Armando Mozota II, la familia Mozota tomó el control total de la empresa y emprendió un gran crecimiento que les llevó a inaugurar en 1997 una nueva planta de más de 2.600 m2. Desde 2009, ha destacado la incorporación de máquina-herramienta de Tornos.
La tercera generación es el presente y el futuro. Armando Mozota III ha trabajado en la empresa desde los 16 años y ha simultaneado sus estudios de Ingeniería con un proceso de aprendizaje que le ha llevado a ostentar actualmente la dirección de producción. Su reto ha sido modernizar la empresa, aportar nuevas y frescas ideas de gestión y transformar todo el parque de maquinaria en CNC.
Hoy en día la empresa trabaja principalmente para el sector del automóvil, aunque está entrando con fuerza en el sector de la defensa, y produce también para otros sectores, como la alimentación, la electrónica, la valvulería hidráulica, los ascensores o los autolavados. La mayor parte de esta producción (alrededor de un 80%) está destinada a la exportación a países tan diversos como Francia, Polonia, Italia, Brasil, Alemania, Suecia o Portugal.
Certificada con las normas ISO 9001 y 14001, Joarjo ha recibido menciones tan gratas como la de “Entidad Colaboradora en Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres”, otorgada por el Instituto Aragonés de la Mujer.
Asimismo, en 2001, la multinacional Hutchinson, perteneciente al grupo Total-Elf-Fina, premió a la empresa como Mejor Proveedor Europeo.
Primeras experiencias con Tornos
En 2009, cuando la empresa ya contaba con nueve tornos CNC (Okuma, Miyano y Danobat), todos ellos de cabezal fijo, se tomó la decisión de adquirir un Delta de Tornos para sustituir los tres últimos monohusillos de levas que quedaban en la empresa. De este modo, se cerraba la transformación de todo el parque de monohusillos en CNC, con diez máquinas instaladas, y daba comienzo la era Tornos.
Con esta decisión, se pretendía conocer a Tornos y su servicio técnico mediante la adquisición de una máquina económica y, a la vez, descargar máquinas multihusillo de levas de piezas que estaban dando problemas. En ambos sentidos, el resultado fue muy positivo y daba la salida, como dice Armando Mozota II, a la “colaboración Joarjo-Tornos hacia el futuro”.
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