La IA física se abre paso en la industria. Permite a los robots y a las máquinas realizar tareas en el mundo real con precisión y seguridad, y lleva la automatización a un nuevo nivel adaptativo. Esto es posible gracias a la interacción entre una potente simulación de alta fidelidad y la robótica basada en la IA. En Hannover Messe, Schunk mostró, con el ejemplo de la célula de automatización GROW, cómo este enfoque puede aplicarse a la producción. La solución estandarizada y modular está diseñada para introducir aplicaciones de IA física en la producción diaria de forma repetible y preparada para la industria.
Con la célula de automatización GROW, Schunk aúna el expertise y muchos años de experiencia en el diseño de procesos de sujeción y automatizados. En lugar de soluciones personalizadas y puntuales, la atención se centra en un sistema modular escalable que ofrece aplicaciones robóticas inteligentes como bloques de producción técnicamente robustos y repetibles.
De la simulación a las operaciones en directo
Un componente clave de la célula es el enfoque ‘simulación primero’: los procesos se preparan digitalmente antes de ejecutarse en el sistema real. Mediante la integración de las bibliotecas de NVIDIA Omniverse y el marco de simulación NVIDIA Isaac en los procesos de simulación de Schunk, es posible modelar, entrenar y validar virtualmente movimientos robóticos, procesos de agarre y secuencias completas. Esto reduce el riesgo, acorta la puesta en servicio y permite un inicio estable. Para pasar del modelo digital a la ejecución real, entran en juego los flujos de trabajo basados en software. Plataformas como Wandelbots NOVA muestran cómo los procesos simulados pueden trasladarse a las operaciones y optimizarse de forma continua. La célula de automatización GROW proporciona la base física fiable necesaria para que la automatización basada en IA y software funcione de forma sostenible en condiciones reales de producción.
El ejemplo lo deja claro: Schunk no ve la IA física como una visión lejana del futuro, sino como una vía de desarrollo industrial configurada junto con sus partners. La célula de automatización GROW hace tangible esa colaboración -como plataforma estandarizada-, aúna tecnologías y simplifica paso a paso el recorrido de los clientes hacia la automatización inteligente.
