Los esfuerzos por impulsar políticas que aumenten las habilidades de los ciudadanos europeos en materia de ciberseguridad se han centrado hasta ahora más en la tecnología que en las personas, según un informe publicado por la Universidad Aalto de Helsinki (Finlandia), sobre las “Habilidades de los ciudadanos cibernéticos y su desarrollo en la Unión Europea”. El estudio, que forma parte de la iniciativa Cyber Citizen de la UE, detalla los conocimientos y prácticas de ciberseguridad en cada estado miembro y deja claro que existen diferentes grados de formación en cada uno de ellos.
También constata que no existe actualmente un único modelo de aprendizaje o práctica común y recomienda aplicar un enfoque unificado en toda Europa. Así lo reconoce Jarno Limnéll, catedrático en ciberseguridad por la Universidad de Aalto y director de la iniciativa “Ciber Ciudadano”, que compara este modelo formativo con el que se emplea para aprender a conducir.
"La ciberseguridad de un ciudadano depende de sus conocimientos, habilidades y actitudes. No basta con dominar la tecnología para ser ciberseguro. Incluso en el tráfico saber conducir un coche no basta para estar seguro; también hay que conocer las normas y las condiciones de la vía, además de estar atento a los demás usuarios de la carretera. Las cibercapacidades ciudadanas no solo son necesarias para una vida cotidiana fluida y segura, sino que también son esenciales para la seguridad y el éxito económico de la UE en su conjunto”, concluye el investigador.
Alto desarrollo de la cultura de ciberseguridad en España
España ha alcanzado un alto desarrollo de su cultura de ciberseguridad en los últimos años y se ha logrado una mayor concienciación en ciberseguridad y formación en todos los ámbitos de la sociedad, según este informe, que sitúa a España entre los más avanzados en la materia.
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