La Comunidad de Madrid, a través de la Dirección General de Ordenación e Inspección de la Consejería de Sanidad, está desarrollando una serie de actuaciones para minimizar el riesgo de reacciones alérgicas en ciudadanos sensibles a algún tipo de alimento.
Actualmente, tras un fuerte y continuado incremento en los últimos años, se estima que cerca de medio millón de madrileños, en torno al 7,4% de la población, sufren alergia a algún alimento. El pasado año, los hospitales madrileños atendieron 96.000 nuevas consultas, correspondientes a otros tantos nuevos pacientes, en los servicios de Alergología. Los alimentos que con más frecuencia pueden producir reacciones alérgicas graves son la leche, el huevo, el cacahuete, los frutos secos, las frutas de la familia rosáceas -albaricoque, cereza, ciruela, etc.- y algunas verduras.
Principales medidas
Entre las principales medidas para minimizar el riesgo de reacciones alérgicas, se encuentra garantizar que el etiquetado de los alimentos declare la presencia de alérgenos. Para ello, la Dirección General de Ordenación e Inspección facilita guías de apoyo para que las empresas puedan verificar que sus productos están controlados y etiquetados adecuadamente, destacando el alto nivel de concienciación de las empresas y establecimientos alimentarios. Estas medidas se comprueban mediante las inspecciones que se realizan sin previo aviso por los inspectores a toda la cadena de alimentación: más de 10.000 en 2013 y 5.155 en los primeros meses de este año.
La viceconsejera de Ordenación Sanitaria e Infraestructuras, Belén Prado, visitó el 16 de julio el laboratorio de Aenor en la capital madrileña.
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