El desarrollo del control numérico está estrechamente ligado al auge del sector aeronáutico en EEUU y a los desafíos técnicos a los que se han enfrentado y se enfrentan los ingenieros a la hora de diseñar y fabricar aeronaves y motores para volar más rápido, más alto, más lejos y con mayor seguridad. Los fabricantes de aeronaves empezaron a presionar a sus proveedores, y, durante un tiempo, los desafíos técnicos superaron la capacidad de fabricación. Hasta que, a finales de los años setenta, gracias a la disponibilidad y la proliferación de los microprocesadores baratos, el control numérico se convirtió en el CNC y la tecnología de fabricación y el diseño de aviones dieron un salto hacia el futuro, en una carrera en la que una y otro van alternando la delantera.
Para los pasajeros de los aviones, puede que la edad dorada de la aviación fuera los años cincuenta o sesenta, pero, para los fabricantes y los proveedores, la nueva era de esplendor es el presente. Los viajes en avión se multiplican, los aviones y los motores se vuelven más eficaces y fiables, y las líneas aéreas los compran en grandes cantidades. Los fabricantes de componentes dispuestos a invertir en la tecnología, los profesionales y los procesos adecuados pueden verse trabajando para algunas de las compañías más importantes del sector. Es el caso de la empresa de Connecticut AeroCision, cliente de Haas.
Expansión
Los propietarios originales de AeroCision, fundada hace cincuenta años, vivían básicamente de vender a empresas locales.
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