La inversión total de España en I+D en 2017 fue de 14.052 millones de euros, 792 millones más que un año antes (6% de subida), lo que supone tres años de crecimiento consecutivos, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este ritmo de avance es superior al crecimiento del PIB nominal (4,3% ese mismo año). Esto significa que la I+D gana peso en el conjunto de la estructura productiva española por primera vez en siete años, situándose en el 1,20% del PIB (frente al 1,19% en 2016). No obstante, el objetivo de alcanzar el 2% de inversión en I+D sobre el PIB para 2020 sigue siendo un reto imposible de lograr en la práctica.
La recuperación económica española ha empezado a trasladarse a las cifras de inversión en I+D. En 2017 fue de nuevo el gasto empresarial, que aumentó un 8,2%, el que contribuyó de manera más decisiva a que el dato fuese positivo. No obstante, en 2017 se sumó a la recuperación de la I+D el sector público. Administraciones y universidades aumentaron su inversión en conjunto un 3,4%.
La consecuencia inmediata es que España no vuelve a ampliar su brecha de inversión con la Unión Europea (28 países), cuya inversión en I+D respecto al PIB alcanzó el año pasado el 2,07% (lejos también del objetivo comunitario de alcanzar el 3% en 2020). La inversión en I+D de España se situó en el 58% de la media comunitaria. De los 21 puntos de distancia que se recortaron a Europa entre 2000 y 2008 (en 2008 la distancia se redujo a un mínimo histórico, alcanzando el 72% de la media europea), desde 2009 se han perdido 14. La inversión en I+D por habitante es de 302 euros anuales, por 622 de media en la UE-28.
La explicación de esta distancia entre España y la media de la UE en términos de I+D no hay que buscarla en el potencial económico. Si tomamos los valores medios de la UE-28 como un índice 100, la renta per cápita española alcanzaría los 93 puntos, mientras que la inversión en I+D por habitante se quedaría en 49. España, Finlandia y Portugal son los únicos países de la UE-28 que no han recuperado los niveles de inversión en I+D previos a la crisis. En el periodo 2009-2017, España acumula un 5,8% de caída, por un 22% de incremento de la media europea. Todos los países líderes han crecido: Alemania, un 31%; Reino Unido, 16%; Francia, 10% (hasta 2016, último dato disponible); Italia, 12%.
En la comparativa entre España y Europa llama de nuevo la atención la caída de la inversión pública. El retroceso acumulado en la inversión pública en España entre 2009 y 2017 es del 9,5%, cuatro veces más que la caída en el gasto privado, del 2,3%. España es uno de los 10 países europeos que todavía no ha recuperado los niveles de inversión pública previos a la crisis.
El descuelgue de España respecto a Europa coincide además con un despegue en cuanto a inversión en I+D de los países asiáticos más pujantes, con China a la cabeza, que aumentó su inversión en I+D un 99% entre 2009 y 2015 (último dato disponible).
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