España sigue teniendo enormes desajustes de talento y una gran dificultad para cubrir algunos puestos en las industrias de alta cualificación, si bien se confirma una mejora en la flexibilidad del sistema educativo y una mayor flexibilidad laboral.
De acuerdo con Christopher Dottie, director general de Hays España, “el aumento de la actividad económica, que ha incrementado las inversiones y el crecimiento de la mayoría de las empresas, permite calificar 2015 como un año positivo desde el punto de vista del mercado laboral”. En este escenario, ha aumentado la confianza de los profesionales y, con ella, su movilidad laboral. “Sin embargo -indica Christopher Dottie- los desajustes de talento y la rigidez del mercado generan una fuerte presión salarial en determinados sectores, aun cuando se mantienen los altos niveles de desempleo y la falta de trabajo a largo plazo entre los jóvenes. Confiamos en que los diferentes actores del mercado laboral español colaboren para que el conjunto de la sociedad disfrute de esta recuperación”.
Más presión
Hays Global Skills Index 2015establece una puntuación para cada país, entre 0 y 10, para medir las restricciones y fricciones afrontadas por los mercados de trabajo cualificado. Se calcula en base al análisis de siete factores, que cubren áreas como los niveles de educación, la flexibilidad del mercado laboral o la presión salarial de candidatos altamente cualificados. Una puntuación por encima de 5 indica que las empresas tienen dificultades para encontrar las aptitudes clave que necesitan y están sufriendo la fricción del mercado, mientras que una puntuación por debajo de 5 refleja un mercado laboral relajado en el que no hay grandes restricciones en el empleo cualificado.
El estudio analiza los 31 países con mayor peso en la economía global, y España, con 6,4 puntos, 0,1 más que en 2014, se sitúa en tercera posición entre los que sufren mayor presión, detrás de Alemania y Hungría y por delante de Suecia y EEUU. En el extremo opuesto están Hong Kong, Italia y Bélgica.
Una vez más, España ofrece numerosas paradojas. Así, existe una gran dificultad para cubrir algunos puestos en las industrias de alta cualificación, situándose este componente en 10 puntos, lo que indica que estos profesionales, al ser escasos, tienen mucho poder de negociación y que existe una gran competencia entre empresas por el talento. No ocurre lo mismo con otras posiciones cualificadas, donde el índice de presión salarial se sitúa de nuevo en 4, que indica que existe una gran oferta de profesionales cualificados, por lo que la guerra por el talento es mucho más equilibrada.
La calificación de presión salarial general se sitúa en 4,5 puntos (1,2 más que en 2014), que indica una reducción en el margen de negociación salarial por parte de las empresas, si bien se reduce ligeramente la brecha salarial entre los trabajadores con alta y baja cualificación.
El informe indica que España sigue sufriendo las consecuencias de la recesión económica, con una tasa de desempleo del 223%, que es especialmente preocupante en los desempleados de larga duración (11,2%), y puntúa 7,1 en este concepto, 0,2 menos que en 2014. Es un mercado al que todavía le falta mayor flexibilidad, concepto que recibe 5,2 puntos, 0,1 puntos menos que el pasado año. Por su parte, se mantiene con 4,2 puntos la calificación relativa a la flexibilidad del sistema educativo.
España sigue recuperándose
En el apartado dedicado a España, el estudio destaca el crecimiento estimado del PIB, en torno al 3,2%, “próximo al promedio anterior a la crisis”. Sin embargo, señala que España sigue sufriendo una severa y elevada tasa de desempleo, la más alta de los 31 países analizados en el Hays Skills Index Global. “Las reformas del mercado de trabajo de 2012 han impulsado la actividad laboral, pero persisten los problemas estructurales derivados de la alta tasa de desempleo de larga duración y la disminución de la participación laboral de los jóvenes”. La puntuación global de 6,4 refleja que las tensiones siguen presentes en el mercado laboral español, donde escasea el talento en las industrias de alta cualificación; una situación que se mantendrá a causa de la migración neta negativa y la creciente inactividad juvenil. Según el estudio, en 2015 baja la presión en la bolsa de trabajo, la participación en el mercado laboral y la regulación del mercado de trabajo, y aumenta en el desempleo de larga duración, la presión general de salarios y el porcentaje de participación de las personas de entre 15 y 24 años.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad
