Patrick Thomas también aprovechó su visita a España para destacar el papel de la fábrica de Bayer MaterialScience en Tarragona dentro del Grupo y afirmó que: 'La fábrica de Tarragona es uno de los mejores centros de Bayer a nivel mundial en términos de seguridad y fiabilidad”. Y añadió que: “Gracias a sus instalaciones portuarias y a una excelente logística con el resto de Europa y el Norte de África, Tarragona nos ofrece una clara ventaja competitiva. Además, la celebración de los Juegos del Mediterráneo en 2017 supondrá una mayor recuperación en la región y situarán a Tarragona en el mapa de las ciudades inteligentes más avanzadas de Europa”.
Novedades en materia de producción sostenible
El CEO de BMS hizo especial hincapié en los retos de futuro de la compañía. La población mundial está creciendo rápidamente, por lo que es necesario contar con nuevos conceptos y productos que sirvan para mejorar la arquitectura urbana, la movilidad y el abastecimiento de alimentos, haciendo un uso más inteligente de los recursos disponibles. La sostenibilidad se ha convertido en una exigencia de nuestra era y en un concepto que abarca diversas facetas: protección del medio ambiente, preservación de los recursos naturales, gestión eficiente de los negocios, cuidado por la seguridad de los empleados y responsabilidad en lo que se refiere al bienestar de la sociedad como concepto holístico. En línea con la estrategia de sostenibilidad del Grupo y de acuerdo con su lema Science For A Better Life (Ciencia para una vida mejor), BMS rige su actividad por estas normas de actuación.
La población mundial crece en 1.000 millones de personas cada 14 años. Si hace 50 años únicamente existían dos mega metrópolis con millones de habitantes, actualmente hay diez veces más y todas ellas consumen grandes cantidades de energía y emiten miles de millones de toneladas de dióxido de carbono. En un solo siglo, la temperatura media del planeta ha subido aproximadamente un grado centígrado. Estos datos ilustran los mayores retos de nuestro tiempo: la explosión demográfica, la urbanización del suelo, la escasez de recursos y el cambio climático. A ellas se suman el incremento de la movilidad y los rápidos cambios en tecnología de la información, por lo que es necesario encontrar soluciones sostenibles que den respuesta a estas tendencias.
A través de sus productos y aplicaciones, BMS busca contribuir a un futuro sostenible. Aunque los plásticos ―también los que produce BMS― tienen efectos positivos sobre el medio ambiente, durante su fabricación se consume una energía que ocasiona emisiones de gases de efecto invernadero. La industria genera aproximadamente una quinta parte de las emisiones totales de dióxido de carbono y otros gases perjudiciales para el clima, con lo que le corresponde una responsabilidad especial en los esfuerzos por conservar los recursos naturales aplicando prácticas responsables.
Como parte de esta responsabilidad, BMS emplea diversos procesos y sistemas innovadores para que los métodos de producción resulten tan ecológicos como sea posible. Un ejemplo de ello es el uso del sistema interdisciplinar STRUCTese®, un método global de gestión de energía que se está introduciendo progresivamente en las 60 plantas de BMS. El objetivo del proyecto es reducir el consumo de energía en un promedio de un 10% mediante una gestión sistemática, reduciendo en 350.000 toneladas anuales las emisiones de gases de efecto invernadero. A finales de 2012, STRUCTese® ya se estaba aplicando en más de 50 plantas, lo que significa que la emisión de gases equivalentes al CO2 se ha reducido en 300.000 toneladas anuales.
Otro ejemplo de prácticas de eficiencia energética es la denominada tecnología de cátodos de consumo de oxígeno (CCO) desarrollada por BMS en colaboración con otros asociados y que se utiliza en la producción de cloro. Cuatro quintas partes de los productos de BMS necesitan cloro para su producción, y a la producción de este producto se destinan dos tercios de la energía que se consume en la empresa. Gracias a esta nueva tecnología, se ahorra hasta el 30% de energía y, en consecuencia, las emisiones de gases de efecto invernadero.
Convirtiendo un gas de efecto invernadero en una materia prima
La fabricación de plásticos con dióxido de carbono es otra iniciativa puesta en marcha en favor de la sostenibilidad. BMS acaba de anunciar una inversión de unos 15 millones de euros en el proyecto “Dream Production”. La inversión se destinará a la construcción de una línea de producción que utilizará el CO2 como materia prima en la producción de espumas de poliuretano. La capacidad anual de esta línea será de 5.000 toneladas y el producto se comercializará a partir de 2016.
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