A medida que el cloud público continúa su expansión hacia las TI convencionales, las barreras tradicionales a su adopción parecen ir a la baja. Así lo resume un estudio reciente de McKinsey, que sugiere que las preocupaciones de seguridad alrededor del cloud no son tan prominentes como lo eran antes. A pesar de este creciente alivio respecto a la seguridad de la nube pública -junto a una mayor predisposición del sector a la adopción del cloud- las empresas no deben caer en la trampa de pensar que replicando sus servidores estos cosecharán todos los beneficios de la tecnología, apunta Claranet.
De acuerdo con el estudio de McKinsey, los CISO preguntan menos sobre seguridad en torno a los grandes proveedores cloud y están más preocupados por resolver cómo pueden hacer sus prácticas y hardware más seguros. Esta mayor fe en la seguridad de la nube pública está respaldada por una creciente familiaridad entre los auditores sobre todo lo referente a la tecnología.
No obstante, de acuerdo con Sam Bashton, Head of Public Cloud Practice de Claranet, estos desarrollos no deben ofuscar el juicio de las empresas en lo referente a afrontar los retos de la adopción del cloud público y lo que debe hacerse para sacar el máximo partido de él: “Un gran error que a menudo cometen las empresas es creer que con una estrategia de migración del cloud privado al público de “lift and shift” ya está todo resuelto. Como las regulaciones son más manejables y antiguas preocupaciones, como la seguridad, menos apremiantes, es fácil que caigan en esta mentalidad”, comenta Sam Bashton.
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