Mayor productividad y productos de alta calidad son algunos de los beneficios que las normas internacionales aportan al comercio global, según ISO.
Las estimaciones de la Global Trade Update de la UNCTAD (la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) señalan algunos “brotes verdes” en la recuperación económica, especialmente en China, pero su secretario general, Mukhisa Kituyi, advierte de que “el curso incierto de la pandemia continuará agravando las perspectivas comerciales en los próximos meses”. De acuerdo con la UNCTAD, la caída del 5% del comercio internacional en el tercer trimestre de 2020 comparado con el de 2019 es una mejora frente al descenso del 19% del segundo trimestre, aunque es insuficiente para sacar al comercio de los números rojos.
Perspectivas para el comercio mundial
Las perspectivas del comercio mundial distan mucho de ser esperanzadoras para los países en desarrollo que dependen de las oportunidades de exportación. El informe “Perspectivas económicas de la OCDE de diciembre de 2021” pone de relieve los riesgos y la incertidumbre que pueden retrasar la recuperación económica global y enfatiza que “generar confianza será esencial para asegurar la recuperación de las economías”.
Cooperación y colaboración
De acuerdo con la Comisión Europea, “la normalización es un factor clave de la política comercial. Contribuye a eliminar barreras técnicas, facilita el acceso al mercado y el comercio internacional y favorece la cooperación internacional. El uso de las normas puede ayudar a la industria de la UE y a las pymes para acceder a los mercados mundiales”. ISO señala que las normas también ayudan a los fabricantes a reducir costes, adelantarse a los requisitos técnicos y mejorar su eficiencia productiva e innovadora.

