Las 300 plantas de biogás instaladas en España podrían generar 2,7 millones de toneladas anuales de fertilizantes orgánicos mediante el tratamiento propuesto en el proyecto Life in Brief, coordinado por el Instituto Tecnológico Aidimme, en el que se plantea un nuevo modelo integrado de gestión de bio-residuos y lodos de depuración para su transformación en energía renovable y fertilizantes de alto valor añadido.
Las plantas de biogás introducen en sus instalaciones bio-residuos que se descomponen de manera anaerobia generando biogás para producir electricidad. El residuo resultante de dicha digestión se denomina “digestato” y su destino habitual es el uso agrícola, cuya gestión resulta costosa para este sector.
Esta iniciativa europea, en la que participan las empresas Ludan Renewable Energy, Compo Experts, Forners y Aema, ha desarrollado un proceso de transformación de dicho digestato que permite obtener fertilizantes de alto valor añadido para uso agrícola y urbano, cerrando así el ciclo de la economía circular dentro de la hoja de ruta para una Europa eficiente en el uso de recursos.
Menos contaminación
Los residuos orgánicos y lodos generados por las industrias se transforman en las plantas de biogás en energía renovable y un producto con alto potencial fertilizante como es el digestato. No obstante, el vertido directo de este material puede suponer un riesgo medioambiental, asumiendo las plantas de biogás un alto sobrecoste para cumplir una legislación que prevé sanciones por exceso de nitratos, metales pesados o patógenos.
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