El oxicorte de chapas metálicas, es decir, la técnica de cortar metales con soplete oxiacetilénico, fue uno de los primeros procesos de conformado que se automatizó con la introducción de controles de mando numérico, que prácticamente robotizaron la producción de piezas metálicas a partir de chapas laminadas. En el siguiente artículo se detallan las claves para llevar a cabo un perfecto corte de metal utilizando esta técnica, de vital importancia al tratar con chapas gruesas de acero al carbono.
Éste es el proceso por excelencia en el corte de chapas gruesas de acero al carbono, ya que en el rango de chapas finas, el plasma y el láser están jugando un papel primordial. Por supuesto, el oxicorte sigue imponiéndose en espesores por encima de los 45 milímetros en aceros al carbono. Queremos dedicar algunos apuntes a este sistema, que por ser el más viejo y noble de la gama y, posiblemente, el que menor margen de ganancias ofrece en la industria y mercado modernos, sigue teniendo un volumen considerable de trabajo y aplicaciones dentro de la industria mundial.
Además, hay que sumar las condiciones económicas impuestas por la economía mundial en cuanto al precio de los aceros, gases y otros insumos utilizados en el oxicorte.
Eficiencia y menor consumo
Se ha mejorado notablemente la efectividad de las antorchas. Su diseño y tecnología responden con el fin de lograr una mejor mezcla de gases que pueda ser más eficiente y tener un menor consumo. No obstante, existen reglas que la práctica ha demostrado como “inviolables” a la hora de realizar el oxicorte en chapas de acero al carbono que, en conjunción con todas estas mejoras tecnológicas, garantiza menores costes de operación, disminución del tiempo de ejecución y, por consiguiente, mayores ganancias y una óptima calidad de las piezas cortadas.
El objetivo en el presente trabajo es presentar esas reglas “inviolables” o formas de realización del oxicorte moderno, como las que explicamos a continuación.
Utilización de pre-taladrados
Éste es el modelo a utilizar para hacer todos los taladrados en la chapa. Taladrados se denomina a las perforaciones que se hacen en la chapa previas a iniciar el corte de un contorno, tanto interior como exterior. Habitualmente, las boquillas de los sopletes que van montados en los cabezales de la máquina no se dañan por los kilómetros de corte realizados, sino por los taladrados que se efectúen.
El proceso de taladrar es muy dañino para las boquillas y para el material en sí, debido a que es incontrolable. Por ello, es necesario disminuir al máximo los taladrados para aumentar la vida útil de las boquillas, y de paso, disminuir el tiempo de corte. El proceso de taladrado en el oxicorte implica un tiempo de pre-calentamiento de la chapa que puede ser de varios minutos, dependiendo del espesor.
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