Maier, fabricante de componentes y subconjuntos para automoción, referente europeo en cromado y acabados especiales, lidera una ambiciosa iniciativa europea para la producción industrial de nuevos materiales mediante procesos más ecológicos y eficientes. Maier pretende con este proyecto anticiparse a las exigencias europeas en materia de sostenibilidad a la vez que proporcionar soluciones innovadoras y de gran valor añadido a su importante cartera de clientes.
Desarrollo de un nuevo proceso
El proyecto, denominado “Scaling-up of the Aluminium Plating Process from Ionic Liquids” (“SCAIL-UP”), tiene como objetivo principal el desarrollo de un nuevo proceso industrial para el recubrimiento de sustratos plásticos y metálicos mediante la electrodeposición de aluminio a partir de líquidos iónicos, dando lugar a materiales de ingeniería avanzada para los sectores de automoción y aeronáutico.
En la industria del automóvil los recubrimientos de cromo se aplican frecuentemente debido a su bajo coste, buenas propiedades mecánicas, elevada resistencia a la corrosión así como por la estética del acabado, tan apreciada por los consumidores. Si bien las superficies de cromo metálico no son tóxicas, su obtención entraña procesos sujetos a normas europeas cada vez más estrictas en materia medioambiental. Esta es la razón por la cual la tendencia es sustituirlas por recubrimientos alternativos tales como el aluminio. Entre los diferentes procesos para la obtención de dichos recubrimientos, la electrodeposición desde líquidos iónicos ha resultado una vía especialmente prometedora.
Los líquidos iónicos son sales que se presentan en estado líquido a temperaturas bajas (<100ºC). Poseen una volatilidad extremadamente baja, inflamabilidad despreciable y la capacidad para disolver numerosas sustancias. Estas propiedades están permitiendo encontrar aplicaciones en diferentes áreas como la química, la biotecnología o la energía. Dentro del campo de la electrodeposición, los líquidos iónicos presentan múltiples ventajas frente a los electrolitos acuosos. Entre otras, permiten la electrodeposición del aluminio, algo imposible de llevar a cabo desde un medio acuoso. Este proceso ha sido estudiado en diversos proyectos de I+D, pero siempre a pequeña escala; SCAIL-UP será el primero que lo haga a escala industrial.
El nuevo proceso tendrá importantes ventajas con respecto al cromado tradicional tales como la reducción de energía y la disminución de materia prima. Además, se garantiza el mínimo impacto ambiental mediante la sustitución de los procesos menos respetuosos, al mismo tiempo que se busca un alto grado de automatización y la producción simultánea de más de una pieza.
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