El último año ha sacado a la luz las carencias digitales de las compañías en muchos aspectos de negocio. La falta de herramientas o de procedimientos bien definidos ha dificultado la gestión de la actividad empresarial, en un contexto donde los equipos estaban más dispersos que nunca. Esta nueva realidad ha servido como punto de inflexión para muchas compañías españolas que, tras un ejercicio de autorreflexión, se preparan para afrontar la siguiente etapa de una manera más rentable, eficiente y digital.
Según datos de Pleo, startup fintech creada para simplificar la gestión de los gastos de las compañías, la administración de gastos de empleados es, precisamente, una de las áreas menos modernizadas: tan solo el 30% de las empresas españolas cuenta con procedimientos digitales, lo que no implica que estén bien estructurados y definidos.
El estudio, en el que han participado CFO y responsables financieros de España, resalta que un 77% cambiaría sus procesos de gestión de gastos de empleados, en búsqueda de soluciones más ágiles y adaptadas a la nueva realidad laboral. En otros países europeos, como Reino Unido, este porcentaje se reduce al 33%. Sin embargo, en los negocios españoles la gestión de expenses afecta a la rentabilidad empresarial: para el 34%, se trata de un proceso ineficiente, tedioso o una pérdida de tiempo. Para una compañía de 1.000 empleados, la gestión manual implica un coste de alrededor de 19 euros por reporte y, además, 1 de cada 5 de estos informes contiene errores.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad