Cuando 1st Call Lockouts Limited comenzó a crear un nuevo proyecto destinado al sector de cerraduras para automóviles, se dio cuenta de su inexperiencia en procesos de fabricación como el mecanizado CNC y el moldeo por inyección. Deseosos de lanzar el producto al mercado tan rápido como la tecnología pudiese permitírselo, la empresa acudió a Proto Labs para la creación de prototipos y piezas de bajo volumen de producción.
Aunque en origen era una empresa tradicional de cerrajería, 1st Call Lockouts Limited, de Birmingham (Reino Unido) se ha diversificado en servicios de formación y ha presentado también un punto de venta a minoristas. No obstante, el último plan de la compañía para aprovechar una nueva fuente de ingresos supuso ciertos retos de diferentes tipos.
1st Call pretendía acceder al mercado de las cerraduras para automóviles, en el que, debido al auge del cierre centralizado, la pérdida o robo de la llave del coche no se soluciona con una simple visita al cerrajero local. La mayor parte de las llaves de coche actuales disponen de un chip electrónico codificado (transpondedor) y 1st Call planeaba ofrecer al mercado un método rápido y barato para programar estos transpondedores sin una costosa visita al concesionario.
Solución
La solución de 1st Call se denomina touchclone™: “llaves clonadas al instante”. Esencialmente, el producto es una fusión de tecnologías que incluye un transpondedor tradicional, un lector electrónico y un dispositivo de clonación. Esta función tres en uno es exclusiva de touchclone y cuesta menos de la mitad que las demás tecnologías existentes.
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