Renishaw, empresa tecnológica internacional de ingeniería, forma parte del Grupo de innovación tecnológica de Land Rover BAR. El objetivo del grupo es reunir la mejor tecnología británica para conseguir la victoria y llevarse a casa la Copa América. Es un reto enorme, distinto a cualquier otro en el mundo de la vela.
Los yates de competición de la clase Copa América (America's Cup Class) utilizan un innovador tipo de vela denominado ala-vela. Funciona como el ala de un avión y genera una elevación que hace avanzar el barco. El ala utilizada en el yate de competición Rita Land Rover BAR (nombre en clave, R1) tiene una superficie de navegación de 103 m2 y una altura de 23,5 m, equivalente al ala de un avión A320. Obviamente, existen diversos y variados retos de ingeniería en el diseño y la fabricación de un ala gigante funcional con varias partes móviles que, además, garantice la potencia necesaria con el mínimo peso. El R1 es un catamarán de la más avanzada tecnología, que literalmente vuela sobre el agua sobre un par de patines hidrodeslizantes. Este diseño de navegación ha elevado este deporte a unos niveles espectaculares.
En el R1, todas las superficies de control se accionan mediante activadores hidráulicos. La presión hidráulica es generada por el sudor y el esfuerzo de los grinder de la tripulación, que giran las manivelas especiales. Cuando Land Rover BAR observó que la precisión del control podría verse afectada por el complicado recorrido de carga entre el activador y la superficie de control, pensaron en medir los movimientos de la superficie de control directamente y, entonces, solicitaron la asistencia de Renishaw.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad





