En la industria del arranque de viruta, los fluidos de corte -refrigerantes- son el elemento vital de cada máquina. Enfrían, lubrican, eliminan las virutas y protegen frente a la corrosión. Sin embargo, a pesar de su papel central, a menudo se comete un error crítico en su adquisición: centrarse únicamente en el precio por litro. Esta visión a corto plazo ignora una amplia serie de costes posteriores que pueden convertir rápidamente una compra aparentemente económica en una decisión costosa. Por ello, Rhenus Lub ofrece una guía para reducir el Coste Total de Propiedad (TCO).
El error de centrarse en un bajo precio por litro reside en que los costes reales de un fluido de corte no aparecen en la factura de compra, sino en la producción diaria. Desde un mayor desgaste de las herramientas y paradas imprevistas de las máquinas, hasta un mantenimiento intensivo y una eliminación costosa, los costes ocultos pueden multiplicar varias veces el precio puro del producto. Este enfoque integral se conoce como Coste Total de Propiedad (TCO).
Joachim Clausen, responsable de Gestión de Producto de Fluidos de Corte en Rhenus Lub, advierte claramente sobre esta trampa de costes: “Quien solo se fija en el precio por litro pasa por alto lo que realmente importa. Un fluido de corte inadecuado o inestable provoca problemas que afectan directamente a la productividad y la rentabilidad. La verdadera pregunta no es «¿Cuánto cuesta el fluido de corte?», sino «¿Cuánto me cuesta utilizar el fluido de corte equivocado?»”.
Los impulsores ocultos de costes: dónde se pierde realmente el dinero
Una selección estratégica de fluidos de corte comienza con la identificación de los verdaderos factores de coste del proceso. Existen tres palancas principales para reducir de forma significativa el TCO.
Desgaste de herramientas y paradas de máquina
El punto de contacto directo entre la máquina y la pieza es la herramienta de corte. El fluido de corte desempeña aquí un papel decisivo, al reducir la fricción y la temperatura:
- El problema: Un fluido de corte con un rendimiento lubricante insuficiente provoca un aumento de la fricción y del calor en el filo de corte. El resultado: La herramienta se desafila más rápidamente y su vida útil se reduce drásticamente. Cada cambio adicional de herramienta no solo genera costes por la nueva herramienta, sino sobre todo costosas paradas improductivas de la máquina.
- El enfoque TCO: Un fluido de corte de alto rendimiento, perfectamente adaptado al material y al proceso de mecanizado, forma una película lubricante estable y garantiza una refrigeración óptima. “Observamos repetidamente cómo los clientes logran incrementos de vida útil de herramienta del 20%, 30% o incluso superiores al cambiar a un fluido de corte adecuado”, informa Joachim Clausen. “Calculado a lo largo de un año, esto supone un enorme potencial de ahorro que supera con creces un precio por litro más elevado”.
Estabilidad del proceso, calidad superficial y rechazos
La calidad del producto final depende en gran medida de la estabilidad de todo el proceso de mecanizado. Las emulsiones inestables o un manejo incorrecto del fluido de corte suelen ser la causa principal:
- El problema: Si el fluido de corte genera espuma, el rendimiento de refrigeración disminuye. Las emulsiones inestables provocan un mal arrastre de virutas, contaminación bacteriana y corrosión en piezas y máquinas. El resultado es una calidad superficial insuficiente, lo que conlleva costosos retrabajos o, en el peor de los casos, rechazos.
- El enfoque TCO: Un fluido de corte de alta calidad se caracteriza por su robustez y estabilidad a largo plazo. Permanece estable incluso bajo altas presiones o cuando se mezcla con aceites extraños, brindando protección de forma fiable frente a fluctuaciones del proceso. Esto garantiza una calidad de pieza constante y reduce las tasas de rechazo.
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