Desde su invención allá por el año 1800, la bicicleta ha ido evolucionando hasta las que conocemos en la actualidad, con su invención, surge un medio de transporte sano, ecológico, sostenible y económico. Representaba el medio de transporte más popular, nuestros abuelos la denominaron “caballo de acero”, para los niños era un juguete maravilloso, y para los trabajadores un artefacto que les facilitaba su traslado.
Estamos ante el medio de transporte preferido por muchas personas. 800 millones de bicicletas son utilizadas diariamente en el mundo. Vehículo rápido, y fácil de manejar, quien desee viajar sobre una de ellas, puede hacerlo sin aprendizaje previo.
Si hay una parte esencial en una bicicleta esta es, sin ninguna duda, sus ruedas; sin ellas no se concibe el principio básico del movimiento circular.
Son el elemento de mayor importancia para el rendimiento de la bicicleta y los únicos elementos que están en contacto con el suelo y los que proporcionan la tracción necesaria para el movimiento.
Hace apenas unos años se abre una nueva generación de ruedas. La reducción del número de radios, y el peso, con objeto de mejorar la aerodinámica, son algunas de las prioridades de las empresas del sector.
Los radios son los determinantes de la eficiencia aerodinámica y pueden ser fabricados en acero-carbono o galvanizados, incluso en titanio, pero el material preferido por muchos fabricantes es el acero inoxidable, por ser fuertes y no sufrir oxidación.
Rodi Rims & Wheels, empresa industrial del sector metalúrgico y metalmecánico, fabrica y comercializa llantas y ruedas para bicicletas de gran calidad.
El alambre que utiliza para su fabricación es acero inoxidable brillante o pintado negro, que la empresa Inoxfil, S.A, filial de Acerinox, S.A., ha desarrollado, donde la calidad de la pintura es homogénea y resistente al proceso de doblado, cortado, roscado y estampado.

