La junta general anual de Schaeffler AG generó un gran de interés. Alrededor de 730 accionistas viajaron a Núremberg (Alemania) para asistir a la junta en el centro de convenciones Frankenhalle. Votaron por un dividendo de 55 céntimos por acción ordinaria sin derecho a voto (sin modificaciones respecto al año anterior). En el cuarto año desde la salida a bolsa de la empresa, el índice de pago de dividendos se sitúa aproximadamente en el 40% y, por lo tanto, se encuentra en la horquilla superior del rango objetivo del 30 al 40% de los ingresos netos atribuibles a los accionistas antes de efectos especiales.
Una señal positiva para el mercado de capitales
El nivel sin cambios del reparto de dividendos es una señal clara y positiva para el mercado de capitales, considerando especialmente la circunstancia de que la empresa, como la mayoría de sus competidores en el negocio de la automoción, tuvo que soportar pérdidas significativas en el mercado de valores, en particular durante el segundo semestre de 2018. La buena generación de cash flow y la mejora adicional de los indicadores clave del rendimiento financiero confirman que la empresa cuenta con una sólida base financiera que permite un reparto de dividendos al nivel del año anterior.
“El pasado ejercicio ha sido un año con luces y sombras. Independientemente de lo mucho que puedan cambiar las cosas, mantendremos el rumbo y continuaremos conformando el futuro del Grupo Schaeffler de manera activa y decisiva.
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