El Puente de Rande es el primer puente atirantado del mundo que se amplía. Y lo hace con dos carriles adosados que, a modo de alas laterales, aumentarán aproximadamente un 42% la capacidad del viaducto. 140 rótulas especiales suministradas por Schaeffler han contribuido a hacerlo posible.
Los soportes de puentes y estructuras similares son interfaces sensibles, independientemente de si se encuentran en tierra firme o encima del agua. A menudo, deben estar expuestos a condiciones extremas en cuanto a cargas, vibraciones, temperaturas, humedad y corrosión. La tecnología creativa de Schaeffler se combina con sus más de 60 años de experiencia y un conocimiento consolidado en el sector de la ingeniería civil, para ofrecer soluciones que dan respuesta a estas exigentes demandas.
Este puente atirantado abierto al tráfico en 1981 constituye una obra singular dentro de la Autopista del Atlántico, atravesando la ría de Vigo por el estrecho de Rande y uniendo los municipios de Redondela y Moaña. Con una longitud de 1.604 m, una luz central de 401 m y dos pilares de 118,6 m de altura que sostienen el tramo atirantado, obtuvo en 1979 el Premio Europeo a la Construcción Metálica más destacada.
Roeirasa, distribuidor autorizado de Schaeffler Iberia, fue contactado por una de las empresas de ingeniería responsables del proyecto, y una vez recogidas las características del proyecto contactó con Schaeffler Iberia para la selección de los componentes más adecuados para dar respuesta a las exigentes demandas de la aplicación. El proyecto requería una solución para asegurar una unión perfecta entre los nuevos carriles y la estructura del puente.
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