Investigaciones anteriores llevadas a cabo por SFS mostraron que sumas importantes de dinero permanecen congeladas en la adquisición de equipos, especialmente en los sectores sanitario e industrial. Asimismo, en estudios de SFS se ha observado que las entidades de los sectores industrial, comercial, sanitario y público pueden obtener un ahorro del 25% en sus costes energéticos, en función de la aplicación tecnológica.
La inclusión de los factores nuevos ha puesto de manifiesto la necesidad de que los modelos de TCO consideren los modos más eficientes, financieramente hablando, de adquirir y usar equipos, en lugar de simplemente calcular el valor de compra de los equipos. Como consecuencia del análisis de TCO, muchas entidades optan por recurrir a diferentes técnicas de financiación de activos, ya que les permiten liberar el capital congelado y facilitan la inversión en equipos energéticamente eficientes.
Ramón Roncero, director de Financiaciones Estructuradas de Negocio de Siemens, señala: “En nuestra opinión, el nuevo planteamiento en materia de TCO reconoce la importancia que supone incorporar el coste de tener el capital congelado y la eficiencia energética en el cálculo de TCO. Como resultado de dichos cálculos, muchas entidades están recurriendo a técnicas de financiación de activos para liberar el capital congelado y permitirse la posibilidad de hacer mejoras a sus equipos para aumentar la eficiencia energética. En lugar de limitarse a valorar el coste de compra de los equipos o sistemas, estas soluciones financieras abarcan otras consideraciones identificadas en el análisis de TCO, como son, entre otros, los costes de instalación, mantenimiento, reparación, formación de personal y actualizaciones o mejoras”.
Estos planes de financiación están cada vez más pensados para hacer que las inversiones en eficiencia energética sean más asequibles, al hacer que los pagoscimiento intrínseco sobre técnicas de financiación de equipos, como arrendamiento y renting e inversiones energéticamente eficientes, complementados por referencias a fuentes externas.
Incorporando el capital congelado al cálculo
Durante años, los Servicios Financieros de Siemens han estudiado las técnicas de financiación en numerosas áreas, tanto en el sector público como en el privado, en particular en el sector industrial y en el de la salud. Uno de los hallazgos más llamativos de sus estudios es que en ninguno de los sectores se está haciendo el uso más eficiente posible de las técnicas de financiación a su disposición.
Literalmente billones (de dólares, euros, renminbis, etc.) de capital para equipación se están inmovilizando en la adquisición de equipos, resultando en la congelación de ese capital, con la imposibilidad de dedicarlo a otros propósitos. La incapacidad para acceder a este capital congelado, especialmente con las restricciones actuales al crédito, se está incorporando gradualmente al cálculo del Coste Total de la Propiedad (TCO) como un coste añadido.
Los estudios de Siemens han examinado la situación del capital congelado en economías tanto maduras (EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania y España), como crecientes (Rusia, Polonia, Turquía, India y China). En las economías maduras, el capital congelado es un problema porque las organizaciones están encontrando dificultades para acceder al crédito por la crisis del mercado financiero y el consiguiente decrecimiento económico. Los legisladores occidentales han endurecido de forma generalizada las normas en materia de adecuación del capital de la banca, y la situación tiene visos de convertirse en permanente. En términos de coste total de propiedad, el capital congelado debe valorarse como coste de oportunidad. Para una organización comercial, este coste de oportunidad puede representar no disponer de fondos para desarrollar el plan de ventas táctico o campañas de marketing, desarrollar nuevos productos o incluso adquisiciones de competidores o desarrolladores de la competencia. En los servicios públicos, el capital congelado desvía fondos líquidos de la prestación de mejores servicios.
En las economías en desarrollo, el capital congelado impide el acceso a esos fondos justo en el momento en el que más se necesitan. En otras palabras, una organización que adquiere sus equipos en su primera fase de desarrollo puede agotar así sus líneas de crédito. Sin embargo, la organización requerirá mayor crédito para mantener su desarrollo y aprovechar las oportunidades que se le presenten. Otro factor a considerar es la sostenibilidad. Aunque los países en desarrollo están construyendo sus infraestructuras empresariales y públicas muy rápidamente, también tratan de asegurar que se hace de forma sostenible. Ninguna nación quiere ver parado su crecimiento económico por ser económicamente insostenible. Por tanto, tienen un considerable interés en las técnicas financieras que puedan alinear las salidas de capital (de pagos mensuales o regulares) con beneficios financieros (como reducción en los costes o mejoras en el rendimiento o la productividad). mensuales sean iguales, o incluso menores, que el ahorro energético que proporcionan, compensándose y, en muchos casos, incluso obteniendo ahorro y flujo de caja neto positivo.
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