El sector del molde está resistiendo en toda Europa y en especial en España las dentelladas de los tigres asiáticos, con China y Corea a la cabeza. Los bajos costos de estos países y su creciente mejora tecnológica les permiten unos precios con poca posibilidad de competencia, de no ser que se ofrezca calidad, servicio, cercanía al cliente y durabilidad de los moldes. Quizás la mejora de la tecnología de fabricación no baste por si sola para aguantar la difícil coyuntura, pero indudablemente es un factor, y los autores ofrecen en las siguientes líneas algunas claves.
Sector en crisis, ¿hay futuro?
China ha decidido que el sector del molde es un punto de desarrollo estratégico para su industria, y con ello ha surgido la amenaza de perder este sector tan tradicional y de tan elevado valor añadido en España, que se sitúa entre los 10 primeros productores. Según datos de 2004 de Fira de Barcelona para Maquitec 2007, en España la producción anual fue de unos 1.024 millones de euros con unas 850 empresas que ocupaban 12.000 personas aproximadamente. Entres sus sectores clientes preferentes se sitúa el automóvil (48%), electrodomésticos (15%) y eléctrico/electrónico (15%). El juguete también cuenta con un papel destacado (3%) centrándose en Levante.
El molde de inyección de aluminio sufre en menor medida esta competencia por la gran relación entre el moldista, el fabricante final del automóvil y los fundidores. La proximidad, y no solamente el precio, parecen ser por ahora importantes. Pero el de inyección de plásticos sufre directamente la competencia en precios. El molde de bajo valor se va a perder seguramente para nuestro país, dados los precios que se ofertan en Asia (a veces en la proporción llega a ser precios a la mitad). Ya existen empresas de servicios que ofertan apoyo a la producción en China, lo que incluso facilita el paso de mandar allí fabricar los moldes.
Ideas para el desarrollo
Algunas ideas a desarrollar en este sector son:
- Llegar a nuevos clientes y sectores (biomedicina, ortopedia, elastómeros, conectores tubulares en goma o caucho).
- Participación activa en sistemas de diseño distribuido de grandes empresas, donde la empresa es activa en las fases de diseño de los componentes y en la fabricación de los moldes. El modelo a seguir es quizás el sector aeronáutico, donde las empresas con capacidad de ingeniería de diseño y fabricación son las que más pueden competir. El de automoción va también en esta dirección.
- La mejora de tecnologías de diseño y producción, entre ellas optimizar las ‘clásicas’ electroerosión y fresado a alta velocidad, pero también las nuevas técnicas de aportación de material por láser y plasma.
- Trabajar en el aumento de la durabilidad/mantenabilidad de los moldes. Algunos fabricantes garantizan por contrato duraciones de inyección casi del doble que otros suministradores. Este punto solo puede significar que o bien son muy temerarios o que llegan a controlar el efecto que sus procesos de fabricación sobre las superficies de los moldes. En principio aquel molde con gran integridad superficial y con tensiones residuales de compresión durará más ciclos de inyección.
Las amenazas
Las amenazas son grandes, el escenario cambiante, el pesimismo reinante, pero siempre existen referencias sobre empresas en España y Europa que están bien situadas en el negocio. Una de las razones de su éxito es la agilidad del proceso de fabricación, donde se lanzan a producción los moldes aún antes de acabar su diseño final, y otra la optimización de sus recursos de fabricación.
Para poder ver el contenido completo tienes que estar suscrito. El contenido completo para suscriptores incluye informes y artículos en profundidad
