El grupo japonés Toyota, primer fabricante mundial de automóviles, obtuvo un beneficio neto de 408.100 millones de yenes (unos 3.500 millones de euros al cambio actual) en su año fiscal 2010-2011 (concluido el pasado 31 de marzo), lo que supone duplicar las ganancias de 209.400 millones de yenes (unos 1.800 millones de euros) registradas en el ejercicio precedente.
La multinacional nipona logró doblar su resultado pese al impacto sobre sus operaciones del terremoto y del tsunami del pasado 11 de marzo en Japón, que detrajo 110.000 millones de yenes (unos 950 millones de euros) de sus ganancias.
Este efecto fue compensado gracias al aumento de las ventas, que crecieron un 1%, hasta 7,308 millones de unidades en todo el mundo, y al plan de recorte de costes, que aportó 180.000 millones de yenes (unos 1.555 millones de euros).
La cifra de negocio de la corporación ascendió a 18,99 billones de yenes (164.129 millones de euros) entre abril de 2010 y marzo de 2011, lo que se traduce en una leve progresión del 0,2% en comparación con la facturación contabilizada en el ejercicio fiscal anterior.
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