La gestión del talento de las personas con discapacidad en el momento actual de crisis provocada por la COVID-19 es un reto para las empresas y, a su vez, una oportunidad para mostrar su compromiso con la diversidad, que es una exigencia cada vez mayor de la sociedad.
Esta es una de las principales conclusiones de la jornada on-line que celebraron el 12 de noviembre APD (Asociación para el Progreso de la Dirección) e Inserta Empleo, la entidad de Fundación ONCE para la formación y el empleo de las personas con discapacidad, bajo el título “Talento diverso: Receta para la reinvención y transformación empresarial en el entorno COVID-19”.
La apertura del encuentro corrió a cargo de la directora Zona Centro de APD, Loreto Sanmartín quien recordó que, según los últimos datos del INE, en España hay dos millones de personas con discapacidad en edad de trabajar y “aún queda mucho trabajo por realizar para que este colectivo alcance cuotas de responsabilidad en las empresas, que tienen que avanzar para que las personas con discapacidad formen parte de los equipos que lideran la competitividad”.
Según el vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, Alberto Durán, ahora más que nunca, “la sociedad mira a su alrededor para comprobar quién está comprometido. Y lo hace no solo con la Administración, también con las empresas, por lo que es un momento propicio para que refuercen su compromiso con la responsabilidad social y la inclusión del talento diverso”.
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